Junto a Fernando González disfrutaron en la celebración de los 20 años de su hazaña olímpica
La fiesta fue completa: González venció a Taylor Dent en una noche llena de emociones y recuerdos en la Movistar Arena. Esto que hemos vivido los cuatro va a quedar siempre en nuestros corazones, dijo el viñamarino.
Fue como si fuera ayer, pero ya han pasado veinte años desde que Nicolás Massú conquistó la gloria olímpica en los Juegos de Atenas 2004 al colgarse la medalla de oro en el singles, y en el dobles junto a Fernando González. Y para celebrar tremendo hito, los compañeros de mil batallas invitaron a los estadounidenses Mardy Fish y Taylor Dent, a quienes vencieron entonces en las definiciones por las medallas , para revivir sus partidos de Grecia en el Movistar Arena de Santiago.
Y Nico sacó un «tesoro» que ha guardado por dos décadas y lo volvió a usar ante Fish en la noche de este martes: la misma muñequera roja que lució en la capital helénica. Y como si fuera un déjà vu, el viñamarino volvió a derrotar, esta vez ya no en cinco sets sino por 4/6, 6/2 y 10/5, al ex número 7 del mundo, que estuvo cerca de malograr la fiesta, al salir con todo en el primer parcial, pero luego no pudo sostener el ritmo.
«Mardy juega muy bien, saca bien, tiene un revés increíble. Además, es rápido», destacó el viñamarino.
Massú destacó la presencia de ambos estadounidenses: «Es increíble que hayan venido. Estamos muy agradecidos. Nos conocemos hace tantos años y son grandes personas. Es un gran orgullo compartir esto con ellos. Se les quiere. Hemos terminado nuestras carreras deportivas, pero la amistad y esto que hemos vivido los cuatro va a quedar siempre en nuestros corazones», apuntó, todavía con las pulsaciones a mil por hora.
«Yo me retiré hace diez años y también fue emocionante porque vinieron Rafa (Nadal), Novak (Djokovic) y David (Nalbandian). Y jugar nuevamente acá, contra Mardy, y Taylor contra Fernando, que es un amigo de toda la vida, es emocionante. Y se le agradece mucho también a toda la gente por venir a apoyarnos. Siempre hemos sentido ese respaldo», añadió el hoy capitán del equipo de Copa Davis.
Esa camiseta es una réplica de la de hace 20 años y ¿es cierto que es la misma muñequera, Nico?
«Sí, quiero agradecerle a Adidas, con la que llevo ya 25 años, no es menor. La muñequera que ocupé es de 2004 y la camiseta era una réplica. La muñequera la tenía guardada. Tengo un par de cosas, las raquetas, un par de zapatillas».
¿Y cómo estuvieron esas emociones?
«Cuando uno entra a la cancha todavía se siente tenista, independientemente de que las cosas ya hayan cambiado. Hace 20 años fue lo de Atenas, hace 10 me retiré y ahora vivimos esto. Hay mucha emoción».
En el primer turno, González tuvo menos complicaciones para superar por 6/4 y 6/4 al carismático Taylor Dent (ver recuadro), el mismo al que superó en Atenas para asegurar el bronce. El Bombardero estuvo acompañado por toda su familia, con su esposa Luciana Aymar, junto a los pequeños Félix y Lupe a la cabeza.
Minutos antes se le rindió un homenaje póstumo a Patricio Rodríguez, el recordado coach de Massú, quien falleciera hace cuatro años en Estados Unidos.
Y también fue una noche para rendir tributo a los recientes medallistas de Paris 2024: los ovacionados Francisca Crovetto, oro en tiro skeet, y Yasmani Acosta, plata en lucha grecorromana, categoría 130 kilos.
Rival de González gozó con los ceacheí
Taylor Dent (43) disfrutó su primera visita a Chile: «Ha sido grato celebrar sus logros y ver cuánto los quieren», dijo el ex 21 del mundo.
Le escuchamos corear los cánticos, Taylor.
«El Chi-chi-chi-le-le-le es famoso y entretenido. Todos los que jugamos lo conocemos. Cada vez que hay un chileno en la cancha, uno lo escucha».
¿Lo escuchó en Atenas 2004 también?
«Yo enfrenté a Nicolás y Fernando, así que me acuerdo perfectamente. En Atenas los hinchas chilenos apoyaron con todo a sus jugadores».
¿Qué es de su vida hoy?
«Estoy casado, tengo cuatro hijos. El mayor, Declan, de 14 años, juega golf de forma competitiva, es bastante bueno. Mi segundo hijo, Liam, de 12, juega tenis también de manera competitiva. Y tengo dos hijas, de 9 y 8, Reagan y Blake, que practican tenis de forma recreativa. Con mi señora, Jenny, mi padre, Phil, y otras personas tenemos un club de tenis en Texas».


