En un centro de acopio procesaron todo lo que cayó de los árboles durante el temporal de viento
Convirtieron ese material en 140 metros cúbicos de triturado que es muy útil para absorber agua y mejorar el crecimiento de las plantas.
La Región Metropolitana enfrentó múltiples retos tras el sistema frontal: cortes de luz masivos y la enorme tarea de limpiar la caída de árboles y ramas derribados por el viento. En Las Condes, por ejemplo, la Municipalidad reportó al menos 2.300 eventos de este tipo.
Desde ese municipio aseguran que trataron de actuar con prontitud. Detallan que desplegaron 20 camiones para retirar las ramas en toda la comuna y habilitaron un centro de acopio en Avenida Nuevo Bilbao, que recibió 1.319 toneladas de ramas.
Ese centro de acopio procesó las ramas mediante el método de chipeo, que comenzó el 2 de agosto. Hasta la fecha, se han transformado las toneladas de ramas en 140 metros cúbicos de astillas.
«El proceso de chipeo consiste en moler o destrozar las ramas y troncos de los árboles con una máquina especial que, de manera instantánea, convierte los trozos en astillas», explica Ricardo Scaff es director de Medio Ambiente y Aseo de la comuna.
El propósito, explica Scaff, es utilizar las astillas en parques y jardines de la comuna para enriquecer el suelo y promover el crecimiento saludable de las plantas.
Estrategia sostenible
Alex Godoy, biólogo en Bioprocesos de la Universidad Católica, destaca que cualquier acción en la que municipios u otras entidades puedan gestionar de manera sostenible el arbolado, ya sea nativo o de otro tipo, es beneficiosa.
«Esto ayuda a reducir la vulnerabilidad frente a amenazas como incendios, caídas o cortes de electricidad. Además, el material puede usarse como mulch, que absorbe agua y genera sistemas de enriquecimiento del suelo», comenta Godoy, director del Centro de Investigación en Sustentabilidad de la Universidad del Desarrollo.
Explica que mulch es una capa de material orgánico o inorgánico que se coloca sobre el suelo en jardinería y paisajismo. Su propósito principal es proteger el suelo y las plantas de diversas formas.
Y continúa: «Así, cualquier plan que permita controlar el arbolado y las ramas y que no se limite a cortar ramas como se hacía antes, sino que implique un manejo sostenible de bosques y sistemas de arbolado, es una estrategia sostenible. Esto contribuye a la reducción de eventos o catástrofes, tales como cortes de luz, incendios forestales o deforestación descontrolada, que puede aumentar la probabilidad de deslizamientos de tierra», añade.
Daniela Peñaloza, alcaldesa de Las Condes, destaca la importancia de reutilizar el material orgánico. «En cuanto nos dimos cuenta de la envergadura de las consecuencias que trajo el sistema frontal ocurrido hace un par de semana, inmediatamente pensamos en qué hacer con los desengañes y árboles caídos», dice la alcaldesa.
«No podemos dejar que este material orgánico se desaproveche, por eso, junto con el equipo municipal iniciamos un plan de chipeo de todo lo retirado en la comuna en relación a las ramas, logrando así hoy contar con una gran cantidad de astillas, las que son reutilizados en los parques de la comuna ya que son muy beneficiosos para el desarrollo como el cuidado de nuestras áreas verdes», comenta.


