Municipio no quiere basura en el suelo
El plan también contempla sanciones dehasta 5 UTM para quienes no recojan heces de mascotas u orinen en la calle.
A casi un año de su aprobación, en Ñuñoa están decididos a dar un nuevo impulso al plan «Cero colillas», con el que pretenden descontaminar de nicotina los suelos y aguas superficiales de la comuna.
Así lo afirma el alcalde Sebastián Sichel, quien alega que «aún hay gente que cree que tirar una colilla al suelo es un detalle, pero olvida que ese detalle se acumula en la vereda, en la plaza donde juegan los niños y que termina contaminando el entorno».
Para él cuidar el barrio también pasa por hacerse cargo de lo que uno bota. «Si además podemos recuperar ese residuo y darle un nuevo uso, mucho mejor. La tecnología ayuda, pero el primer paso depende de cada uno: que la colilla termine en el contenedor y no en el suelo».
Precisamente para cumplir el plan del jefe comunal, el municipio está instalando 25 colilleros fabricados a partir de extintores reciclados. Aunque se proyecta que pronto estén por toda la comuna, los primeros ya funcionan en el nuevo Paseo Plaza Egaña y en Barrio Italia.
Desde la Dirección de Medio Ambiente explican que «el plan piloto durará 30 días, y durante ese tiempo vamos a medir cuántas colillas se depositan para calcular el volumen que como municipio podemos reciclar o reutilizar».
Cabe destacar que hoy no existe ningún municipio en Chile que recicle las colillas de cigarro. Generalmente se mezclan con otros tipos de basura, contaminando agua y el suelo.
Reciclaje
Según detallan desde el municipio, el reciclaje de colillas comienza al depositarlas en contenedores especiales, desde donde se retiran para su tratamiento. «Primero se separan los restos de tabaco, ceniza y papel, y luego se aplica un proceso químico para extraer las sustancias tóxicas, que se entregan a empresas especializadas para su manejo seguro».
En esa etapa se recupera el plástico del filtro, llamado acetato de celulosa, que puede utilizarse para fabricar nuevos objetos, como posavasos, ceniceros o marcos de anteojos.
«Una sola colilla de cigarrillo puede contaminar entre 10 y 1.000 litros de agua, tardar entre 7 y 25 años en degradarse y liberar más de 7.000 sustancias químicas tóxicas», aseguran.
El Juzgado de Policía Local será el encargado de fijar el valor de la multa, dentro del rango que permite la ordenanza. Aunque se espera que los primerizos paguen 2 UTM ($144.880), los reincidentes deberán pagar el máximo de 5 UTM, cerca de $362.200. Ojo, que la norma también aplica para quienes no recojan las heces de sus mascotas y orinen en la vía pública.