Los azules vencieron por 1-0 a Coquimbo y siguen punteros del campeonato
Fue un partido muy duro, de mucha pelota larga, pero nos vamos contentos, dijo Aránguiz.
Charles Aránguiz (35) oficializó su regreso a la U a comienzos de mes e hizo su debut ingresando en el segundo tiempo del Superclásico ante Colo Colo. De ahí en más, el volante de la Generación Dorada se volvió inamovible en la oncena del técnico Gustavo Álvarez, aunque este sábado superó con creces su prueba más dura desde su retorno.
Sin su compadre Marcelo Díaz, lesionado, y sin el incansable Israel Poblete correteando a su lado, por suspensión, el Príncipe asumió toda la responsabilidad de comandar el mediocampo azul en su visita a Coquimbo Unido. Aránguiz portó la jineta de capitán y se encargó de ordenar a sus compañeros constantemente, además de poner pierna fuerte al medio cuando fue necesario en la victoria por 1-0.
En el minuto 34, por ejemplo, sufrió un agarrón por parte de Alejandro Camargo y perdió el equilibrio en la mitad de cancha. Al caer, pisó el estómago del volante coquimbano y provocó la furia de todos sus rivales. «Hay que ver la intención. La falta de Camargo es la que lo hace caer», lo defendió Aldo Schiappacasse en la transmisión de TNT Sports.
Durante el primer tiempo Aránguiz se ubicó como uno de los tres mediocampistas azules, cargado un poco hacia la izquierda y con libertad para meter pelotazos o incluso llegar al área local. Como el marcador seguía en empate 0-0, el técnico Álvarez ordenó sus fichas de forma más ofensiva en el segundo tiempo: Emanuel Ojeda salió reemplazado por Lucas Assadi y Charles asumió el rol de volante tapón, centralizado.
Aunque su cabellera ahora luce varias canas, la precisión y potencia de su pierna derecha siguen intactas. «Para mí fue la figura porque rindió en las dos posiciones que lo pusieron», añadió Schiappacasse. El sitio estadístico Sofascore, en tanto, le puso nota 7,4. Tuvo un 87% de precisión en los pases tras concretar 61 de sus 70 intentos, además de ganar 3 de sus 4 duelos en la cancha. También interceptó tres pelotas, prueba de su concentración en la faceta defensiva.
La llegó al gol de la victoria en el minuto 72 gracias al tanto del ingresado Cristián Palacios. El Chorri solo tuvo que empujar la pelota con su botín izquierdo luego de una bonita jugada de Leandro Fernández.
Pese a que terminaron sufriendo al final del partido, con un cabezazo de Manuel Fernández que pasó a centímetros del palo de Gabriel Castellón, la U logró abrochar su tercer triunfo consecutivo y el quinto partido seguido sin recibir goles. Además, aseguraron el primer lugar de la tabla al menos hasta el regreso luego de las fechas de eliminatorias.
Aránguiz recibió la tarjeta al mejor del partido de manos de Marcelo Díaz, el periodista, pero evitó llevarse mayores loas. «Gracias por el premio, pero es del equipo. Fue un partido muy duro, de mucha pelota larga. Intentamos mantener lo que estábamos haciendo en los partidos anteriores. Tuvimos nuestra ocasión, la aprovechamos así que nos vamos contentos», dijo humilde.
Al ser consultado por su status de regalón de la hinchada, Charles opinó que «sin duda es el reflejo del cariño de la gente, el respeto que me genera y se los agradezco».


