Un video en redes sociales muestra los porrazos que algunos vehículos se llevaron
Según la municipalidad, el trabajo no está listo, cosa que debería ocurrir dentro de un mes.
Las coordenadas: San Luis con San Esteban, en Quilicura.
Hasta hace algunos días, allí se realizaban trabajos para prolongar la vereda y permitir que las personas que crucen no tengan que dar un paso hacia abajo o un paso hacia arriba. Es decir, un arreglo especialmente pensando en personas con alguna discapacidad.
Pero un video, que fue difundido este lunes, muestra que el arreglo estaba provocando enormes complicaciones a los vehículos que pasaban en sentido perpendicular al cruce. Básicamente los autos, sobre todo los que pasaban rápido, se golpeaban con una violencia directamente proporcional a la velocidad que llevaban. Eso por el ángulo que, hasta el momento, tiene la obra.
En 55 segundos, el video muestra una veintena de vehículos, todos en la misma misma noche, golpeando la parte inferior de sus parachoques al pasar por el lugar (como aparece en este link: https://shorturl.at/tIRyk).
Los vecinos dicen que escuchan los porrazos todo el día.
Desorganizados
Juan Pablo Muñoz, concejal de Quilicura y presidente de las comisiones de Infraestructura y de Tránsito y Vialidad de la comuna, explica que el problema es que se trata de un paso peatonal aún no finalizado.
«Estoy acá porque vecinos y amigos nos han puesto reclamos a través de redes sociales y nos pidieron venir a ver este tema. Esto lleva ya casi un mes, pero no es un error, es una desorganización», afirma, al tiempo que cuenta que «he visto bastante daños en vehículos».
Dora Sepúlveda lleva más de 25 años atendiendo su quiosco, ubicado a solo unos pasos de la esquina del problema. Desde ese pequeño puesto, escuchar los ruidos de los autos al raspar ese paso peatonal inconcluso se ha vuelto parte de su rutina.
«Los autos vienen a mucha velocidad, llegan y pasan sin frenar. Saben que ahí deben ir más despacio, pero igual siguen rápido. De casi todos los autos que pasan escucho ese ruido; no hay ninguno que se salve», cuenta.
Obra no terminada
Felipe De la Fuente es el director suplente del Departamento de Obras Municipales, y ratifica, mientras se escuchan los raspones de fondo, qué pasa con esta esquina: «Nuestro objetivo principal es cumplir con la accesibilidad universal, y esta obra está en proceso de ejecución. El problema no es la ejecución sino que aún falta terminarla».
¿Esto quedará parejo eventualmente?
«Sí, el problema es que falta terminar parte del borde de la calzada para generar una unión uniforme y que el tránsito no tenga mayor inconveniente. Incluso hay otras cosas por terminar, como las rejillas para evacuar las aguas lluvias, la demarcación del resalto y ese tipo de detalles».
¿Y por qué está abierto, entonces?
«Es complejo mantener la calle 100% cerrada por un tema de emergencias y salida hacia la avenida principal. Pero dentro de un mes esto ya estaría finalizado. Esta obra fue aprobada por el Serviu y lo más probable es que (por ahora) cerremos este acceso a la calle, para evitar un futuro accidente.»
Y así fue. Minutos después del mediodía, De la Fuente hizo un llamado telefónico y fue enfático: «Cierren la calle, ahora. Vengan y ciérrenla».
Fueron los transeúntes
Durante la tarde, el municipio amplió la explicación del director de Obras y dijo que «los trabajos se encuentran en pleno desarrollo», que «durante la realización de las obras, toda esta zona se encuentra con el tránsito bloqueado» y que «este fin de semana transeúntes corrieron los bloques new jersey dispuestos, por lo que distintos vehículos transitaron por los cruces de las calles».
Una vez que los trabajos se entreguen, el desnivel estará arreglado, agregaron.
El paso peatonal
El concejal Juan Pablo Muñoz explicó que una de las prioridades debe ser garantizar la seguridad del peatón, especialmente porque a pocos metros, cruzando la calle San Luis, se encuentra el Cesfam Irene Frei de Cid.
«Queremos que el peatón pueda cruzar de vereda a vereda, incluso con coches, sillas de ruedas u otras necesidades, considerando que en esta zona atendemos a muchos adultos mayores. Buscamos un paso que no tenga bajadas, que sea directo», dice.
Ariel López, ingeniero en Transporte, espera que cuando el trabajo esté terminado se terminen los problemas porque este tipo de obras ayudan a aumentar la seguridad y accesibilidad. «Por su geometría, este tipo de pasos peatonales obliga a los vehículos a reducir la velocidad, lo que disminuye el riesgo de atropellos».
«También ayudan a la seguridad pública, pues: los vehículos que están involucrados en delitos no pueden arrancar a gran velocidad porque estos pasos peatonales se lo impiden. Se recomienda que estén en entornos de escuelas, centros de salud y áreas residenciales».


