Pepe Auth analiza la utilización política del caso Audios
Ministro Cordero confirmó que el gobierno analiza posibles nexos con Hermosilla y aclaró el patrocinio del penalista en defensa de Miguel Crispi.
En uno de los más recientes chats de Hermosilla revelados por Ciper Chile, se constata que el abogado le escribió en 2022 a la entonces ministra de la Segpres del gobierno del Presidente Gabriel Boric, Ana Lya Uriarte, en medio de las gestiones para retirar una querella que había interpuesto el empresario Gonzalo Vial Concha -representado por Hermosilla- contra Natalia Compagnon, Sebastián Dávalos y Mauricio Valero. Uriarte fue también jefa de gabinete del segundo mandato de Michelle Bachelet y la noche del domingo tuvo que salir a aclarar en CNN que si bien Hermosilla le escribió, «no tuvo gestión alguna».
Caso Crispi
El ministro de Justicia Luis Cordero, confirmó el análisis que se ha hecho en el gobierno sobre posibles nexos con Hermosilla. «El Ejecutivo desde que estalló este caso hizo una evaluación en relación a la situación del gabinete, por encargo del Presidente, y se ha vuelto a hacer estos días y puedo señalar que el gobierno está tranquilo sobre las solicitudes que se las han hecho a miembros del gabinete». Consultado sobre si Hermosilla alcanzó a patrocinar la defensa del exjefe de asesores de La Moneda Miguel Crispi (por el caso Convenios), Cordero había dicho que tal patrocinio no existió, pero este lunes aclaró lo publicado en Ex-Ante, donde se afirma que Hermosilla sí alcanzó a patrocinar la defensa de Crispi. «Lo que hemos dicho es que no alcanzó a tener una posición activa (en la defensa de Crispi), él (Hermosilla) tuvo un patrocinio formal, las dos gestiones que realizó fue una solicitud de copia de la investigación y que él (Crispi) declara. No obtuvo copia de la investigación porque era reservada y tan pronto estalló el caso Audio, Miguel Crispi cambió de abogado a Guillermo Chahuán», explicó el titular de Justicia.
Corrupción
En conversación con LUN Pepe Auth analiza la politización del caso Audio y los escándalos de corrupción.
Pepe, se abrió la posibilidad de que personeros del actual gobierno hayan tenido algún tipo de contacto con Luis Hermosilla, ¿qué implica aquello?
«En general lo de Hermosilla muestra cosas que son muy frecuentes en la sociedad chilena, hábitos que por lo demás hay que condenar y cambiar: el amiguismo, el nepotismo, el pituterismo, esto de que hay que acudir al intercambio de favores para conseguir determinados cargos. Es cuestión de revisar cómo son elegidos todos los notarios, cómo son elegidos todos los fiscales nacionales, todos los cargos contemplan un cabildeo y este hombre (Luis Hermosilla) era el cabildero estrella. Es evidente que él blufeaba y que amplificaba su influencia, pero es igualmente evidente que tenía influencia, y que por eso acudían a él. No es un simple blufero, es evidente que él movilizaba en su discurso amistades que no tenía, o vendía como estrechas relaciones que eran más bien genéricas, superficiales, pero que estaba entreverado en una red de poder y de influencia, obviamente que sí».
El Presidente Boric celebró la prisión preventiva de Hermosilla, ¿mala jugada?
«Lo que hizo el Presidente es grave. Él no es un ciudadano cualquiera, representa al poder Ejecutivo que no puede inmiscuirse en las decisiones del Poder Legislativo y del Poder Judicial, menos cuando estamos al inicio de un proceso que es la formalización que ni siquiera se han imputado todavía delitos».
¿Qué tan complejo es el uso político de los casos de corrupción, la teoría del empate político?
«Muy delicado. Toda vez que aparece un hecho de corrupción vinculado a algún partido o algún bloque político, el adversario intenta convertirlo en una herramienta política o electoral. Piensa lo que le ocurrió al Frente Amplio que se subió a un pedestal moral y después cayó estrepitosamente porque también había corruptos. O la oposición que se abalanza sobre el Frente Amplio cuando aparece el caso Fundaciones y termina cayendo el jefe de gabinete en la cárcel del único gobernador regional que tiene la derecha en la Araucanía. La corrupción acecha en todas partes, no reconoce generaciones políticas, no reconoce ideologías. Cuando aparecen hechos de corrupción hay que condenarlos y no tratar de contaminar al conjunto de un sector político, porque al final terminan todos en el barro y profundizando la desconfianza en las instituciones».


