En su epicentro alcanzó los 8,8 grados en la escala de Richter y generó marejadas y tsunamis
Las 03.34 horas de la madrugada de ayer, sábado 27 de febrero de 2010. Ese momento quedará grabado para siempre en la memoria de los chilenos. Fue el instante preciso en que comenzó el segundo terremoto más violento en la historia del país y posiblemente el quinto a escala mundial desde 1900. Tuvo más de dos minutos de duración y hasta el último informe del Ministerio del Interior dejaba un saldo de 214 personas fallecidas y miles de damnificados entre Valparaíso y la Araucanía.
«Un ruido ronco y profundo» fue la tétrica descripción que testigos a lo largo del país dicen haber escuchado en esos minutos, en los cuales se produjeron derrumbes de carreteras y edificios, marejadas, tsunamis, grietas en caminos, roturas de vidrios y caídas de postes.
Según los registros del Centro de Información de Terremotos de Estados Unidos (USGS), el epicentro se situó frente a la costa del Maule, en la Séptima Región, donde alcanzó una magnitud de 8,8 grados en la escala de Richter y de 9 en la de Mercalli. La primera mide la potencia de un sismo a través de su energía liberada y la segunda representa su violencia, o sea los daños que causa sobre objetos y personas. La progresión de ambas no es proporcional. Cada grado implica una intensidad y destrucción mucho mayor que el anterior.
Sólo en las 12 horas siguientes al sismo hubo más de 60 réplicas, la mayor parte de ellas superior a los 5 grados Mercalli.
El efecto que produjo en la ciudadanía fue de pánico. Inmediatamente después del terremoto gran parte del país quedó a oscuras producto de un corte masivo de energía eléctrica. Las comunicaciones telefónicas colapsaron. La gente se volcó a las calles y muchos durmieron en colchones y sacos de dormir instalados en plena vía pública. Sin embargo, conforme avanzaba la jornada del sábado, los suministros de agua, luz y transporte fueron normalizándose paulatinamente en gran parte de la zona central, salvo en las regiones Séptima y Octava, las más afectadas.
El terremoto también generó alarma debido a la retirada del mar en varias zonas costeras, cuyo corolario fue el tsunami que afectó al archipiélago de Juan Fernández y al litoral de Cobquecura e Iloca (en la foto principal), donde las olas destruyeron numerosas casas y arrastraron autos.
Según el USGS el terremoto de Chile podría tener una intensidad 100 veces mayor a la que se registró el pasado 12 de enero en Haití. Para hacerse una idea de la magnitud, aquel sismo haitiano, que sólo en la primera semana arrojó más de 150 mil víctimas fatales, alcanzó los 7 grados en la escala de Richter.
El terremoto más violento de que se tiene registro desde el año 1900 también ocurrió en Chile, en 1960, cuando los instrumentos marcaron 9,5 grados Richter en Valdivia. El que acaba de sufrir la zona central sería el quinto más fuerte de la historia moderna. Sólo lo superan el de 1952 de la península de Kamchatka (9 grados), el del año 2004 en el sudeste asiático (9,1 grados) y el de 1964 en Alaska (9,2).
Dos días sin dormirBachelet convertida en máquina
Ayer Michelle Bachelet era una máquina. No bien había terminado el terremoto, cuando ya trabajaba en resolver las principales emergencias. Ni el cansancio del viaje que acababa de realizar a Argentina logró derrumbar el ánimo de la Presidenta.
Pese a que a la una de la madrugada aterrizó en Chile, y a las dos recién estaba en casa, eso no impidió que antes de las cuatro ya estuviera nuevamente levantada para conocer el estado de la nación. Pero su capacidad no quedó ahí. A las cinco fue una de las primeras en llegar a la Onemi, y a las seis ya tenía decidido decretar zona de catástrofe entre las regiones V y IX.
Luego de llamar a la calma, mandó a sus ministros a las zonas afectadas. Eso sí, no sin ser la primera en partir a Talca.
Tras ella, el Presidente electo Sebastián Piñera también llegó a la Onemi, donde además de confirmar a la actual titular de la organización, Carmen Fernández, aseguró que usará el 2 % constitucional si es necesario.
214 muertos era la cifra oficial entregada a las 20 horas por el Gobierno
8,8 en escala Richter tuvo el terremoto, según la USGS de los Estados Unidos.
5 regiones -V,VI, VII, VIII y RM- fueron declaradas zona de catástrofe


