El Rey asistió por primera vez a un remate de 17 caballos de su haras Il Campione
El futbolista vivió el proceso comiéndose las uñas y revisando el celular. Anoche no pude dormir de los nervios, pero siempre soñé con esto y se hizo realidad, dijo.
Arturo Vidal durmió poco el lunes por la noche, pero igual llegó con su mejor sonrisa al Criadero de Caballos SA, ubicado en Club Hípico con Raimundo Larraín, para vivir el primer remate de sus caballos en persona. Su haras «Il Campione» puso a la venta 17 ejemplares nacidos en 2022, 11 hembras y 6 machos, y recaudó un total de $226.800.000 al finalizar la jornada.
«Me voy feliz. Esta es la tercera vez que mi haras sale a remate, pero lo más lindo es que pude estar acá. Las otras veces me tocó estar afuera así que no había tenido la oportunidad de vivir esto. ¿Nervios? Anoche no pude dormir, pero siempre soñé con esto y se hizo realidad, además de ver cómo la gente disfruta con la crianza que hacemos», explicó el King.
Vidal llegó al recinto alrededor del mediodía y estuvo acompañado por varios colaboradores de su staff, incluyendo a su primo Yito, el administrador del haras. «Es algo súper lindo porque por fin tenemos a Arturo en un remate. Él se encariña, pero así es el negocio de la hípica: hay que desprenderse de los caballos o si no terminas con un arsenal de caballos. Arturo está muy pendiente de todo, aunque ahora está más nervioso que nunca», contó su primo.
A las 12.45 horas empezó el remate, que incluyó otros haras como Haras Santa Mónica, Haras Bucarest, Haras La Ilusión, Agrícola Santa Eliana, Haras Santa Marta y Haras Río Grande. El primer ejemplar del Rey Arturo recién salió a desfilar a las 13.39 horas, justo cuando uno de sus colaboradores llegaba al rescate con líquidos para el staff. El King bebió un sorbo de agua mineral sin gas y comenzó a despedir a sus regalones a la distancia, sentado en las butacas del recinto.
El primer caballo, una hembra mulata nacida el 8 de septiembre del 2022, fue precisamente la que se vendió más cara: $47.000.000. Vidal vivió todo el proceso incluso con más estrés que mirar un partido desde la banca. Se comía las uñas, revisaba su celular, hablaba con sus amigos o simplemente observaba con cara de emocionado.
¿Estaba muy nervioso durante el remate, Arturo?
«Sí, sí, desde que mandamos la lista de los potrillos en adelante me puse nervioso. Ayer me costó dormir, pero estoy contento. La gente nos felicitó porque los potrillos venían muy bien alimentados».
¿Le cuesta mucho desprenderse de sus caballos?
«Sí, es difícil, pero cuando uno crea un haras tiene que pensar que va a ser difícil en algún momento, porque se hace la venta y la gente los tiene que elegir».
El futbolista, de hecho, se quedó con algunos de sus propios ejemplares, en colaboración con otros clientes. «Hoy vinieron muchos caballos, pero algunos me los quedé a medias con los nuevos dueños. Les tengo mucho cariño a mis potrillos porque uno los ve nacer», explicó.
El crack de Colo Colo también relató su cambio de foco dentro del mundo de la hípica. «Hay dos etapas o dos formas de verlo. Me gusta verlos correr, ganar y sacarme una foto. Pero la crianza es muy linda. Uno ve, elije, busca la sangre para tratar de sacar un potrillo bueno. Uno ve el día a día de ellos creciendo, cuando los separan de la madre a los seis meses. Después ves cómo se juntan los machos y las yeguas. Por eso me alejé un poco de la hípica de los caballos que están corriendo porque la crianza quita mucho tiempo y uno no puede hacer las dos cosas», señaló.
Una vez terminada la parte del remate dedicada a «Il Campione», Vidal y su grupo fueron a almorzar al restorán que está ubicado a pasos de las butacas, al interior del recinto. Estuvo cerca de una hora compartiendo y a las 15.45 salió a conversar con los medios presentes.
Ahí aprovechó de aclarar por qué puso a la venta los ejemplares. «Los haras siempre tienen una fecha, al fines de agosto o principio de septiembre. Cada uno presenta sus potrillos, de 2 años, aunque hay dueños que también venden caballos que están corriendo y son más grandes. Suena fuerte la palabra remate, pero esto se hace por años. Uno le da la oportunidad a la gente que no tiene la opción de criar y poder sacar un campeón y ojalá venderlo a Estados Unidos. Es complicado tener un haras, hay que tener mucho tiempo y gastar mucho dinero, pero lo pudimos hacer y esperamos seguir mucho tiempo más», contó el King.


