Afirma que siguió haciendo ejercicio para tener un mejor parto
La maestra de twerk recibió a Alonso, su primer hijo. Ya tenía la guata tirante y no podía hacer todos los pasos ni las piruetas, cuenta.
Este miércoles Geraldine Rodríguez tendrá el primer control de su hijo Alonso, nacido el pasado fin de semana. Para que los lectores tengan contexto, Geraldine es conocida como Geri Hoops, famosa bailarina de twerk, disciplina en que se mueven las caderas. Pero por ahora la mujer está recuperándose de una cesárea que le dejó dolor abdominal y le impide dar clases de danza por al menos un mes y medio. ‘Yo quería tenerlo de parto natural porque el retorno a la actividad es más rápido', comenta desde su casa. Pero el niño nunca se dio vuelta para quedar en una posición favorable para evitar la cesárea.
Hasta el final la madre se esmeró en continuar con sus lecciones y la habilitación de su nueva escuela, en Morandé 720. ‘Me habían dicho que estar activa ayudaba a tener un mejor parto. Yo bailé hasta el día anterior al parto. Ya tenía la guata tirante y no podía hacer todos los pasos ni las piruetas que me gustan porque también subí más de 15 kilos y para bailar una necesita estar liviana. Igual en la última semana hacía clases enteras', afirma.
¿No pensó en mejor mantener reposo?
Muchas mujeres dicen que la última etapa es muy incómoda. ‘Sí, fue agotador e incómodo seguir trabajando en la habilitación de mi nueva escuela, pero yo soy mamá empresaria, tenía que hacerlo'.
Geraldine estaba segura que conocía bastante de la maternidad tras ver crecer a sus sobrinos. Lo que no esperaba es que las noches fueran tan pesadas.
‘Por suerte mi pareja me ha apoyado mucho porque lo pasea para hacerlo dormir. Mi mamá también ha colaborado porque va harto a la casa', afirma al teléfono en un instante en que Alonso no demanda su presencia.
‘Yo quería volver pronto a mi actividad, pero el doctor me retó. Me dijo que estaba muy ansiosa y si quería ser una mujer joven con incontinencia o que la cicatriz se me abriera', recuerda.
Por supuesto que la respuesta es no.
‘Claro, así que me queda esperar hasta octubre. Yo sé que parece una frase cliché, pero es verdad que pese a todo, verle la carita a mi hijo compensa todo'.


