Fue fiscalizado por Carabineros camino a Viña del Mar y el documento estaba vencido hace solo dos meses
Pagó 30.000 por la multa y otros $30.000 por el corral. Lo más caro fue la grúa, me salió $160.000, cuenta.

«Me pasó el sábado 13 de enero a las 9:30. Tenía que ir a una charla en Viña del Mar, me estaban esperando unas 200 personas. Decidí ir en el Lamborghini Huracán porque lo ocupo muy poco y me servía para que se cargara la batería», relata el empresario Iván Martínez, dueño de la funeraria que lleva su apellido. «Tomé la Costanera Norte, doblé hacia la Ruta 68 y me paró Carabineros».
Martínez les entregó a los policías el permiso de circulación, el seguro obligatorio, la licencia de conducir. Hasta ahí iba todo bien. Pero cuando miró la revisión técnica, se dio cuenta de que estaba vencida hace dos meses.
«El carabinero me dijo que me iba a quitar el auto porque con la nueva Ley de Tránsito no se puede circular con los papeles vencidos», relata.
El exitoso empresario, que tiene el Lamborghini, un Ferrari, un BMW I8 (híbrido) y un Lotus Emira, algo había oído de esa modificación legal, pero nada muy preciso.
«Me dijeron que lamentablemente tenía que dejar el auto ahí. Les respondí que cómo me iban a dejar sin el auto, si iba a una charla social por la que ni siquiera iba a cobrar. Tampoco podía esperar a que llegara la grúa», recuerda desde Colombia.
No pudo convencer a los policías, así que les pasó las llaves y dejó el Lamborghini en la berma. Más tarde una grúa lo llevó hasta el Centro de Custodia de Vehículos Infractores (CCVI) en San Bernardo.
¿Y la charla?
«Ya iba atrasado. No esperaba que me quitaran el auto, pero fue el procedimiento y era lo que correspondía. El carabinero me propuso parar un bus si necesitaba llegar. Más encima, en la mañana, como no encontraba mi bolso de mano, tomé una bolsa de basura para echar las zapatillas, un pantalón y una polera porque me iba a quedar por una noche en Viña. Me bajé del auto con la bolsa de basura a esperar un bus que pasara. Justo pasó un compadre que iba a Algarrobo que me reconoció y se ofreció a llevarme. Lo raro fue que también era carabinero. Yo no lo conocía, pero fue buena onda al llevarme. Me pidió que le hiciera una videollamada a su esposa para que le creyera por qué se había desviado. Por él pude llegar. Fue todo un show, casi como un chiste. Llegué a la charla a las 12:30 y yo tenía que llegar a las 11:15».
¿Qué le pasó con la revisión técnica de Huracán?
«Voy a ser sincero. Como lo ocupo poco, me olvidé, no me preocupé. Uso otro auto en el día a día, me preocupo de las cosas que hay que pagar online. Este hay que ir presencial. Fue un descuido mío, la policía hizo su trabajo, no puedo criticarla».
¿Le dio miedo que se lo llevaran al corral?
«Es un auto que cuesta $220.000.000, pero no soy apegado a las cosas materiales. Más que en el auto, en ese momento pensé en la gente que me esperaba. No podía dejar a 200 personas esperando por una irresponsabilidad mía. Pero menos mal que el auto está perfecto».
La multa, la grúa, el corral
El lunes 15 de enero, cuando ya volvió de la costa, fue a rescatar su superdeportivo del año 2018 del aparcadero. Por el modelo paga un permiso de circulación en torno a los $2.800.000.
¿Cuánto le salió la multa?
«Como $30.000. Tuve que pagar el corral, que me cobró $10.000 diarios y estuvo tres días. Lo más caro fue la grúa, me salió $160.000».
¿Y ya le sacó la revisión técnica al Huracán?
«No se la he sacado. Ahora estoy en Colombia, vivo y trabajo acá también. Pero este lunes llegó a Chile y voy a revisar uno por uno mis autos para andar tranquilo. Espero que no me pase nuevamente, me sirve de lección».
Ley pareja
El auto de Martínez fue sacado de circulación porque desde el 10 de noviembre de 2023 la ley le permite a Carabineros sacar de circulación los vehículos que, por ejemplo, no tengan la revisión técnica, el Soap o el permiso de circulación al día, la patente oculta o en mal estado o se detecte el número de chasis adulterado.
«No portar la revisión técnica o mantenerla vencida es una falta grave», menciona el mayor Rodrigo Melo, de la Prefectura de Tránsito y Carreteras de Carabineros.
No está estipulado en la ley que el conductor tenga que esperar a que llegue la grúa para retirarse, precisa le policía.
«Pero se recomienda que la espere y reciba un comprobante del estado de su automóvil», añade.
El doctor en ciencias de la Ingeniería, mención en Transporte, y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, Rafael Delpiano, cuenta que la ley elevó las exigencias para aumentar las medidas de seguridad para obstaculizar el comercio de autos robados y actividades clandestinas.
«El cambio de la ley no se justifica si no hay fiscalización. Pero claro, la ley es ciega, y el castigo es más duro para todos, independientemente de que se trate de un auto robado, de un dueño inescrupuloso o simplemente despistado», comenta.


