El piloto chileno debió ser rescatado en helicóptero cuando ocupaba el tercer lugar de la décima etapa del Dakar
Es una sensación muy, muy amarga. No se lo deseo a nadie, relató Tomás de Gavardo, quien rescató a su amigo. Tenían el sueño de completar juntos la exigente carrera.
El temido rally Dakar cobró su primera víctima nacional y, con la suerte del chileno, justo se trató de Ruy Barbosa, que hasta ahora era la gran revelación de la carrera. De acuerdo a los canales oficiales, alrededor del kilómetro 307 de la décima etapa, que consta de 540 km, el corredor de 26 años sufrió una fuerte caída que, además de dejarle la moto para la historia, le significó una luxación del hombro derecho. Con ese diagnóstico no había mucho más que hacer y el «Ruy chico» debió poner fin a su travesía que pintaba para histórica.
La tragedia en el desierto de Arabia Saudita, para peor, se escribió cuando quedaban pocos minutos para completar la prueba que unía el campamento base con la ciudad de Bisha. El ex campeón juvenil de enduro cayó sobre un foso de arena suelta, que lo arrojó lejos. Quizás más que la lesión, que obligó a sacarlo en helicóptero del lugar, a Barbosa le dolió tener que decirle adiós a un Dakar donde marchaba en el tercer puesto de la serie Rally 2, convirtiéndose hasta ese minuto en el mejor debutante chileno en la historia de la competencia motor más extrema del mundo.
Después de irse a tierra uno de los primeros en socorrer a Ruy Barbosa fue su amigo Tomás de Gavardo, que relató con espanto la escena que presenció. «Fue de las cosas más difíciles que me ha tocado en mi carrera deportiva o en mi vida, tener que poner a mi amigo Rui adentro del helicóptero fue horrible. Pillarlo ahí… cuando faltaba muy poquito para la meta, unos 50 kilómetros», relató De Gavardo, hijo del Cóndor de Huelquén, que debido al accidente de su partner de mil batallas se convirtió en el único chileno que sigue en carrera en la categoría de motos de esta dura edición dakariana.
«Por suerte está bien, está estable, pero es una sensación muy, muy amarga, la verdad. No se lo deseo a nadie. Nuestro sueño era llegar juntos a la meta y que termine así para él es doloroso», agregó Tomás, que sigue en competencia con la rodilla derecha para la miseria, esforzándose para completar la prueba que concluye este sábado 17 de enero.
Luego de ser rescatado, Barbosa fue llevado a la enfermería y a la espera del parte médico definitivo compartió las difíciles sensaciones que se apoderaron de su corazón a tan poco de alcanzar la meta en este primer Dakar que corría en su vida. «Lamentablemente mi Dakar se terminó en la etapa 10 a 50 kilómetros de la meta», escribió en su cuenta de Instagram (@ruybarbosamotos, 46 mil seguidores). «Gracias a Dios estoy vivo y sano. Gracias a Martim Ventura, Edgar Canet y Tomás de Gavardo por haberme asistido», agregó consciente de que tal vez sin la ayuda de sus amigos otro gallo hubiera cantado.
«Hoy iba todo muy bien hasta que pasó esto. Estoy con mucha pena pero hice un tremendo trabajo. Gracias, Dios», concluyó el piloto nacional, que animado por Francisco «Chaleco» López se embarcó en el primer Dakar de su carrera y cuya meta era llegar entre los 20 mejores.



