Luego de independizarse, Constanza Villalobos ayuda a colegas a hacer lo mismo
Un mercado laboral complejo empuja a muchos a un desafío grande: trabajar por su cuenta.
Al segundo año de titulada, con una carrera que la frustraba cada vez más, tuvo la experiencia que le rebalsó el vaso. «Un jefe me llamó a su oficina y me pidió que le leyera una demanda porque a él le daba lata hacerlo. Literalmente me dijo «léeme esto » y estuve leyendo 20 hojas en voz alta. Me quería morir. No entendía por qué tenía que hacer eso. Me trataba como asistente y no como una abogada titulada ni profesional».
¿Por qué cree que cayó en un trabajo tan malo?
«En Antofagasta estuve ocho meses en buenos empleos, me pagaban bien y tuve buenos jefes. Pero luego decidí irme a Santiago: no había salido de una gran universidad y eso es valorado en las entrevistas en Santiago, donde el mercado es más competitivo. Terminé trabajando en lugares que no eran grandes firmas, los sueldos eran malos y además tuve la mala suerte de tener malos jefes».
Justo ese mes Villalobos había pedido un aumento de sueldo y le dijeron que no. «En ese momento ganaba $400.000 por trabajar todos los días de nueve de la mañana a seis de la tarde, estando titulada», recuerda. Entonces decidió emprender en solitario, asesorando trámites legales en propiedad intelectual y derecho comercial (registro de marcas). Además, en su academia online Alpha Prima imparte mentorías para abogadas, donde les enseña cómo independizarse de manera eficaz ( alphaprima.cl , https://acortar.link/LBPPrY).
¿Qué les enseña?
«A construir un negocio y no un autoempleo, les enseño a mejorar su mentalidad como profesionales. Muchas abogadas cuando se independizan cometen errores al diseñar su servicio y atención de clientes: terminan trabajando el doble que estando empleadas y, aunque ganan bien, vuelven a explotarse, tienen poco tiempo y se estresan. Les enseño que se puede ganar harto trabajando menos, ocupando tecnología, fijando bien sus precios y creando servicios innovadores en relación con la competencia».
¿Cómo dio el salto para independizarse?
«Di el salto cuando me atreví simplemente a intentarlo. Pensé que lo peor que podía pasar era volver a emplearme, poner mi currículum en todas partes y entrar al sistema otra vez. Me sirvió mucho trabajar en mi confianza: a pesar de la mala experiencia, siempre supe que merecía algo mejor, que tenía habilidades que podía desarrollar y potenciar mucho más siendo independiente que empleada».
Clientela propia
La abogada Sofía Martín, directora del portal especializado en derecho Idealex.press (https://acortar.link/B37Dux), advierte que no es fácil ser abogado independiente: «Debes generar tu propia clientela y pagarle a tu procurador, si es que tienes uno, y eventualmente a una secretaria, si tienes una oficina física. Hoy se calcula que el número de abogados supera los 50.000: los que no son contratados por los estudios jurídicos top, por empresas o por el Estado no tienen otra opción que dedicarse al ejercicio profesional como independiente».
¿Qué otros desafíos supone trabajar solo? «Está la disciplina de ser tu propio jefe y levantarte temprano; tener mentores o una red de amigos para consultar materias en las que no eres experto; darte a conocer en el mercado y diferenciarte de tu competencia; llevar una contabilidad profesional y no mezclar los distintos dineros en un solo bolsillo.»
¿Como abogado se puede trabajar desde la cama?
«No puedes trabajar 100% desde la cama, pero es mucho más fácil que antes. Desde la pandemia hay muchas audiencias virtuales y trámites que se pueden hacer online, pero siempre habrá gestiones en las que debes estar o es mejor que estés».


