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Autor de la Foto: CEDIDA
Título/Pie de foto: En vez de uno, la joven imprimía dos tickets de cambio.
Estudiante en práctica de Administración en una multitienda de San Antonio fue descubierta por la PDI
Al principio, dice la policía, se llevaba calzones y otras prendas de vestir. Cuando se entusiasmó, agregó celulares, televisores y consolas de juego. Así funcionaba.
Luis Gajardo
Aunque trabajó como fiscal del Ministerio Público y se especializó en delitos económicos durante nueve años, la abogada especialista en derecho penal Marisa Navarrete, asegura que jamás en su vida supo de una historia como ésta.
«La mentalidad es muy creativa para ejecutar delitos, siempre ha habido adulteraciones o formas de extraer dinero o mercadería de empresas, incluso de gente que trabaja en ellas. Pero con los tickets de cambio no lo había escuchado nunca, es bastante ingenioso», dice.
Marisa Navarrete se refiere a lo ocurrido en la ciudad de San Antonio, en la Quinta Región, y que relata el comisario Jorge Jara, de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de la PDI (Bridec).
En ese puerto, una estudiante en práctica de Administración llegó a trabajar a una multitienda local. Pasó por diferentes departamentos, como los de contabilidad y devolución de productos defectuosos y al final se quedó trabajando en este último. Y se tentó.
«La muchacha -dice el comisario- se dio cuenta que los tickets de cambio podían ser canjeados por productos de igual valor y comenzó a hacer duplicados de ellos. Una de las copias la entregaba al cliente y la otra se la pasaba a miembros de su familia, que después llegaban a la tienda a hacer, digamos, una devolución ficticia».
Los familiares llegaban sólo con el ticket, con ningún producto en la mano, pero la muchacha se los cambiaba igual, explica el detective. Les pasaba el mismo ítem marcado en el papel o bien otro u otros de igual valor. Pasaba piola.
Pero llegó un momento en que los encargados del local se dieron cuenta que algunos números no calzaban, que había mercadería que ya no figuraba en stock, pero que no había respaldo para eso. Y comenzaron a investigar. Ese proceso los llevó a la joven, de 19 años, que había entrado a trabajar en diciembre.
Cuenta el comisario Jara que en lo que va de la investigación tienen acreditadas al menos 60 transacciones irregulares, que comenzaron en la época de Navidad, que es precisamente cuando el ticket de cambio vive su apogeo.
Del calcetín al Led
Por esos días, según la investigación, la joven empezó sacando calzones, calcetines, juguetes y zapatillas. Pero se entusiasmó y «terminó sacando televisores Led, computadores, celulares, consolas de videojuegos, una lavadora, un calefón y hasta un living comedor. Hay 8 millones de pesos sólo en especies incautadas», según Jara. «Ella vio la oportunidad y como pensó que nadie se iba a dar cuenta se empezó a aprovechar», dice el policía.
La joven fue puesta a disposición de los tribunales de justicia y quedó citada a declarar.
La abogada Marisa Navarrete dice que la practicante podría enfrentar, por el delito de estafa, penas que van desde los 541 días hasta los 5 años de privación de libertad.
La empresa afectada, consultada al respecto, optó por no referirse al tema.
8 millones de pesos fueron incautados en especies.


