Aprovechó las pantallas gigantes del show
Si hay algo que caracteriza a Adele es su estilo británico tan marcado que hasta con sus fanáticos mantiene esa correcta, pero bonachona, herencia: además de lanzarles poleras, les puso la final de los 100 metros planos de los Juegos Olímpicos a los fanáticos que llegaron a su concierto en Munich, Alemania.
Como ya tenía pactados estos conciertos, Adele no pudo soslayar el tope de su show con la final femenina de atletismo, así que aprovechando las pantallas mega gigantes que tiene su escenario, interrumpió un ratito y proyecto la finalísima de los JJ.OO de París en vivo.
El día anterior, también tuvo un show en el mismo lugar y, como es de hablar con el público, comentó algo que le pasa con estos deportes de competencia: «Mientras veía a atletas de clase mundial, pensaba: ese aterrizaje no fue muy bueno, ¿verdad? O sus piernas no estaban muy rectas. Si intentara hacer cualquiera de esas cosas, estaría muerta». Además aprovechó de piropear las performances de Simone Biles.
Estos conciertos de la británica corresponden a los últimos antes de congelar su carrera. Ella decidió tomarse un tiempo porque, según explicó: «Extraño todo de antes de ser famosa, creo que probablemente ser anónima es lo que más echo de menos. Quiero un gran descanso después de esto y creo que quiero hacer otras cosas creativas, solo por un tiempo».


