La familia azul se juntó para despedir a histórico reportero gráfico del club que falleció este viernes
Todos los que jugamos en las inferiores de la U tenemos fotos del Pato Lagos, recuerda Horacio Rivas.
«Siempre le decíamos que había llegado a Universidad de Chile con una cámara fotográfica a cuerda. Después tuvo una Polaroid, de esas que había que esperar que saliera el papel y no se velara. El viejo Pato era muy querido y quedó reflejado esta mañana. Lo acompañó mucha gente a su funeral. Era un viejo lindo». Horacio Rivas, reconocido ex jugador de la U y uno los símbolos de los azules en aquella campaña en el ascenso en 1989, estuvo presente en el último adiós de Patricio Lagos Pérez (74), más conocido como Pato Lagos.El viernes, cuando se encontraba en el centro de Santiago retirando unas fotografías pasadas las seis de la tarde, le dio un paro cardiaco. Fue trasladado a la Posta Central, pero no resistió a una operación. «Justo me avisaron cuando se jugaba el segundo tiempo de Universidad de Chile con Cobreloa. Mi viejo siempre estuvo ligado a la U. Gracias a su profesión nos dio todo lo que tenemos. Estamos muy agradecidos a todas las personas que nos acompañaron.
Se nota que el viejo era muy querido», comentó su hijo Claudio Lagos este domingo en el cementerio Parque del Recuerdo. Sus otros hijos son Patricio y Francisca.Carepato Rivas recuerda que Lagos llegó a fines de los 70 al club. Vivía al otro lado del desaparecido complejo de El Sauzal en Américo Vespucio, donde por décadas entrenó la U. «Debió llegar a finales del mandato de Rolando Molina. Ahí comenzó a sacar fotografías institucionales y después a sacarnos a nosotros los cadetes. Muchos de nosotros le tenemos un cariño inmenso al Pato Lagos», comenta Rivas, quien junto a Sergio Vargas y Patricio Mardones asistieron al sepelio como amigos y también como miembros de la Corporación de ex jugadores de Universidad de Chile.

Por Azul Azul estuvo presente su gerente general, Ignacio Asenjo, quien también compartió con Patricio Lagos en la última etapa que fue fotógrafo de la institución. Además estuvieron presentes funcionarios de la institución, ex compañeros. También estuvo el fotógrafo Óscar Lagos, quien dedicó unas palabras a su «hermano chico».
«La importancia del Pato es que reunió en su despedida a todos los estamentos de la U. Ex jugadores, hinchas, funcionarios y personas de la directiva actual de Azul Azul. Era una persona muy querida el viejo», agrega Horacio Rivas. «Siempre andaba de buen humor y lo que puedo destacar es que siempre fue muy respetuoso. Todos los que jugamos en las inferiores de la U tenemos fotos del Pato Lagos», agrega.
En X, el reportero gráfico Ignacio Iribarren, @HombreLobo, también lo recordó: «Nos reíamos cuando le decía que, al momento de la quiebra, se había salvado de ser embargado. Él era parte del inventario de la Corfuch».
Quizás la foto más emblemática de Patricio Lagos es una de Luis Ibarra con Leonel Sánchez en el viejo estadio La Granja de Curicó. Ese 14 de enero de 1990 la U consiguió el tan anhelado retorno a Primera División luego de un año en los potreros. Su lente además estuvo en El Salvador el 18 de diciembre de 1994, cuando la U consiguió después de 25 años el campeonato en el estadio El Cobre. También hay otras fotografías de la despedida del fútbol de Luis Musrri. El festejo de Sergio Vargas, Pedro González y Emiliano Rey luego de obtener el torneo en 1999.
Tampoco podían faltar las de la Copa Sudamericana y que están en su totalidad en el libro «2011, La historia de un equipo rebelde», del periodista Cristopher Antúnez». Este domingo, en el Parque del Recuerdo, su cámara también estuvo presente para sacar su última foto, la de su adiós.


