Mauricio Veloso ofrece un dormitorio en suite en Providencia por $500.000, cuentas incluidas
Le gusta el barrio y no quiere dejarlo, por eso pensó esta fórmula. Si no, tendrá que mudarse a Ñuñoa o Santiago Centro.
El ingeniero agrónomo Mauricio Veloso (50) se separó de su pareja tras ocho años de relación. Si bien se distancian en buenos términos, Veloso quiso seguir en la propiedad que alquilaban juntos en Providencia, pero el nuevo presupuesto como hombre solo y con otras obligaciones financieras no le alcanza para cubrir el arriendo de $700.000 mensuales y las cuentas.
Por eso publicó en el grupo de Facebook «Room mate and flat finder chile» un aviso para encontrar un nuevo ocupante para su hogar. «Solo para profesionales», se lee en su publicación.
Su plan es darle al nuevo residente un dormitorio en suite y dividir los gastos del departamento mes a mes. Con su ex gastaban cerca de $1.000.000 entre arriendo, cuentas y gastos comunes, por lo que estima que cada uno podría desembolsar entre $450.000 y $500.000.
La propiedad que alquila está emplazada en un edificio antiguo, por lo que no cuenta con piscina, quincho ni ninguna amenidad extraordinaria como las que incorporan los edificios más nuevos. Tiene dos habitaciones: una es más grande, que es la que ocupa Veloso. Y la otra es un poco más pequeña, aunque incluye un baño. La pieza más amplia tiene el baño afuera.
«El quiebre me tomó por sorpresa y por eso ahora estoy buscando un roomie, no quiero dejar el departamento porque es muy bueno y su ubicación, excelente (queda en Carlos Antúnez con Los Leones). Es un barrio increíble. Uno puede salir a comprar a las 3:00 AM y no pasa nada», cuenta.
¿Qué perfil de arrendatario busca?
«Alguien que sea profesional y que tenga sobre los 40 años. Soy productor de vino independiente y estoy con mucho trabajo. Busco a alguien que esté en la misma sintonía laboral».
¿No le da susto compartir su casa con un extraño?
«Tuve la experiencia de compartir, pero hace unos 20 años. Me fui a España a estudiar un máster en Enología y no tenía dónde vivir. Primero estuve viviendo un mes en un departamento que arrendaban unas chilenas que limpiaban casas en un barrio pituco. Después me fui a vivir a un departamento gigantesco en un súper buen barrio de Madrid con otras personas. Todos los que vivíamos ahí estudiábamos».
¿Cómo fue la experiencia?
«Bastante buena, pero no sé si en Chile me funcione. No es grato compartir departamento a esta altura. A los 25 años sí, pero no a los 50 años».
Es importante tener reglas para una buena convivencia, ¿ya las definió?
«Por ahora no lo he pensado. Me gustaría que fuera alguien que trabajara, no metiera mucho boche, no fuera tan complicado y que nos pudiéramos organizar para limpiar el departamento juntos. Si quiere hacer carretes, que los haga, pero respetando siempre las normas de la comunidad. Que sea carrete cuarentón o cincuentón, no de destrucción ni de distorsión.»
Algunas personas le comentaron en Facebook que el precio era elevado.
«Yo no estoy arrendando una habitación, estoy proponiendo compartir todo el departamento. Y esto es lo que cuesta vivir en Providencia. La verdad veo difícil encontrar a alguien. Quizás tenga que dejar el departamento y buscar algo más barato en Ñuñoa o en Santiago Centro. Tampoco descarto postularme como roomie y buscar una habitación por Providencia. Es un barrio que me gusta mucho».
Según datos de la plataforma Toctoc, el precio promedio de arriendo de un departamento de dos dormitorios y dos baños en Providencia es de 23,3 UF (más de $918.000, sin gastos comunes). En el caso de departamentos de un dormitorio, el valor es 14,5 UF (unos $570.000).
Reglas claras
Paulo Gatica, fundador de la plataforma Busco Roomie, diseñada para conectar a personas que comparten departamentos, dice que esta forma de vida obliga a tener bien claras cuáles son las reglas de convivencia para mantener la armonía.
Una de las más importantes es que queden estipulados la fecha y el medio de pago.
Luego está el tema de la limpieza: es necesario definir con anticipación si se contrata a alguien para que se haga cargo de esas funciones; o bien, si la realizarán los ocupantes del inmueble. También hay que reglar el tema de la comida. Si van a compartir ese gasto o van a separar los espacios en la despensa y el refrigerador.
Otro punto clave es dejar establecido si se puede o no llevar visitas.
«Por ejemplo, si solo las puede llevar los fines de semana y en qué horarios. O dejar de manifiesto si es que están prohibidas», explica.
Y es relevante tener normas con las mascotas, si se permiten o no, qué espacios puede ocupar y la limpieza.
«Esta serie de cosas hay que resolverlas desde antes de iniciar la convivencia porque se juntan personas que tienen crianzas y culturas distintas. Es un tema bien relevante».
¿Qué sugiere para resolver problemas de convivencia?
«Es importante sentarse y conversar, siempre con respeto y tolerancia. La forma de comunicarse con la otra persona va a influir muchísimo en la experiencia que uno tiene al convivir con otro».


