Aunque no quiso profundizar, el DT de Colo Colo dijo que había hablado con los jugadores involucrados
Respecto del duelo de este domingo ante Copiapó (16.00 horas), el entrenador señaló que es uno de los equipos que nos ganó, hay que tener respeto.
A menos de 48 horas del crucial duelo ante Deportes Copiapó, en el que define el título del torneo, Jorge Almirón, DT de Colo Colo, respiró hondo y se tomó dos minutos para abordar el polémico carrete de algunos de sus jugadores el domingo pasado en un pub de Vitacura, y que terminó con un jugoso alegato jurídico de Arturo Vidal y una acusación de agresión sexual que sigue en curso en la fiscalía.
«Ese es un tema muy delicado. Por supuesto que nos reunimos, hubo una charla interna con los jugadores en la que también participo el presidente del club. No voy a hablar más de un tema tan delicado», comentó el entrenador, tratando de cerrar flancos extrafutbolísticos que puedan entorpecer un ya sinuoso camino al título. Esto en abierta alusión a la denuncia por desacato formulada por Universidad de Chile en su contra y que recién se zanjó este miércoles con el fallo de la ANFP que desestimó el reclamo azul. «Yo siempre estuve tranquilo, la dirigencia también. Esto se inició por una comunicación de Víctor Vidal conmigo, pero Víctor entregó su teléfono para comprobar que no hubo tal comunicación. Más claro que eso?», señaló, canchero, Almirón.
Respecto del ánimo del plantel y las dificultades que encierra el duelo del domingo en Copiapó, el entrenador comentó: «Copiapó es uno de los equipos que nos ganó, hay que tener respeto. Además, se juega a las cuatro de la tarde, en una cancha difícil. Y los jugadores de Copiapó defienden una camiseta, tienen un contrato, van a salir con mucha fuerza a ganar el partido».
El cuadro popular, que viaja en un vuelo charter al norte y regresa a Santiago inmediatamente después del partido, necesita un triunfo para conquistar la estrella número 34, independiente del resultado que obtenga la U ante Everton, que también juega a las 16.00 horas en el Estadio Nacional. Un empate de los albos y un triunfo universitario, forzaría un partido de definición, mientras que una derrota del Cacique y un triunfo azul, consagraría al equipo de Gustavo Álvarez como campeón del fútbol chileno.


