Plataforma les sugiere dónde prestar atención, arma resúmenes y da ejemplos de la ley chilena
Lo que hicimos fue entrenar un bot con una base de datos, explica profesor de la U. Central.
«Lo he estado probando estos días. Uno le puede hacer una pregunta concisa, de una determinada materia, y el chat responde con la estructura que se usa en Derecho para estudiar, que es definición, características y elementos. Generalmente al final da un resumen o destaca qué es lo que se tiene que saber del tema. En realidad, es bastante útil para estudiar», comenta el universitario, quien participó en la elaboración de la base de datos a la que accede la Inteligencia Artificial (IA) y en el entrenamiento del algoritmo.
«No es lo mismo que buscar en Google, porque si uno pone obligación natural van a aparecer muchas definiciones: acá señala en qué artículo está regulado o cuáles son los efectos», destaca.
La plataforma comenzó a funcionar el viernes pasado y hasta este lunes había recibido más de 300 consultas. «Lo estamos promoviendo entre los compañeros y creo que va a ir aumentando con el tiempo», proyecta el alumno.
Más que un buscador
Examen de GradoGPT (https://acortar.link/b8nwPQ) es una herramienta desarrollada por la consultora Tech-Law.ai y la Facultad de Derecho y Humanidades de la U. Central. La finalidad es que los estudiantes utilicen IA para preparar el tan temido examen de grado, explica Gonzalo Álvarez, académico experto en Derecho y tecnología que desarrolló la idea.
«Lo que hicimos fue entrenar un bot con una base de datos de la cátedra de Derecho Civil y la cátedra de Derecho Procesal completa; lo hicimos experto en dar soluciones respecto a los temas que se preguntan en el examen de grado, o que son parte de las mencionadas cátedras en los cinco años de la carrera», sostiene.
«No es un buscador de internet o poner un PDF con preguntas», advierte. «Esto responde y le da una estructura de conceptos y palabras claves que tienen que recordar. Interactúa con los alumnos en tiempo real; si no saben algo le vuelven a preguntar -explícamelo de otra manera- o da ejemplos actualizados. Es como tener un profesor 24/7», define el académico.
Además, la IA va mejorando su rendimiento. «Se actualiza día a día y el chat va aprendiendo cada vez que lo van usando», indica.
Otra ventaja es que se trata de una plataforma abierta, con acceso para cualquier alumno de la U. Central o de otras instituciones. «Lo puede usar cualquier persona, también quienes no tienen por qué saber términos legales», señala Álvarez.
El apoyo de Aleks
Otro ejemplo de uso de IA es la plataforma Aleks, enfocada en el aprendizaje de matemáticas, de la Universidad Andrés Bello. «Su principal función es evaluar las competencias del estudiante a través de una prueba diagnóstica, y luego ofrecer ejercicios personalizados, enfocándose en aquellos aspectos que el estudiante no domina», describe Claudia Bascur, directora general de Tecnología y Educación Digital UNAB.
Aleks se aplica de dos maneras: para nivelar brechas de los estudiantes de primer año y también en algunos cursos iniciales, por ejemplo en la Facultad de Economía y Negocios, donde se configuran ejercicios de acuerdo a los temas que se ven cada semana.
«Es un buen ejemplo de cómo la tecnología está revolucionando la educación, haciendo que la experiencia del aprendizaje sea personalizada y adaptativa», opina la directora.
La primera reacción de las universidades ante la IA fue bloquearla, porque fue vista como una forma de hacer trampa. Hoy el panorama está cambiando, comenta Ryan Lufkin, vicepresidente de Estrategia Académica Global de Instructure, compañía creadora de la plataforma Canvas.


