Trabajo del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales analizó comunas del Gran Santiago
Hay comunas en que las caídas promedio son mayores y casi la totalidad realiza el cambio de precio los días jueves.
Una de las buenas noticias para la economía doméstica del último tiempo es que, gracias a las bajas del tipo de cambio y del valor internacional de los combustibles, ha caído el precio de las bencinas. Si se consideran los dos últimos movimientos, el valor que la ENAP les vende la gasolina de 93 octanos a las empresas mayoristas acumuló una disminución de 58,7 pesos, magnitud que no es obligación traspasar o que es sólo una referencia para los precios finales que aplican los servicentros.
Sin embargo, un análisis del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC/UDP), con datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE), determinó que en las estaciones de servicios ubicadas en las comunas del Gran Santiago la variación de estas dos últimas bajas se traspasaron en sus totalidad al consumidor. Incluso en algunas localidades, la caída promedio del precio en las estaciones fue más pronunciada que la decretada por la ENAP (ver tabla).
«Lo que vemos es que la mayoría de las estaciones realiza el mismo cambio de ENAP, pero hay pequeñas desviaciones hacia arriba o hacia abajo que tienen que ver con el ámbito comercial. Lo bueno para el consumidor es que estas dos últimas bajas, si se ven los precios promedio, se han traspasado en su totalidad», dice Valentina Apablaza, economista e investigadora del OCEC/UDP.
Lo que sorprende es que, en algunas comunas, la baja promedio de la bencina es mayor a la decretada por la ENAP.
«Tiene que ver con políticas comerciales de más largo plazo. Por ejemplo, cuando se sube el precio de la bencina algunas estaciones pueden aplicar alzas mayores y después con el tiempo se van ajustando, tienen más margen para ir moviendo los precios a la baja».
Hay comunas con pocas bencineras, la competencia es menor, pero igual el traspaso de la baja de precio es total.
«Acá hay que tener cuidado, porque no sólo compiten bencineras de una misma comuna, sino que es un sector que abarca más de una comuna, hay sectores con muchas bencineras que hacen variaciones más agresivas».
No es el caso de La Granja, que es donde menos se traspasa la baja de precios.
«Sí, La Granja tiene pocas estaciones y es la reducción que menos baja (42 pesos versus 58,7 pesos en los dos ajustes), pero los 42 pesos es un promedio y en este caso una de las bencineras aparece subiendo el precio. Es un caso muy particular y no sabemos a qué responde ese movimiento».
Los nuevos precios a los mayoristas son informados los miércoles y los jueves las bencineras ajustan los precios al público. ¿Siempre es así?
«Sí, es así. Este traspaso suele ocurrir de forma inmediata. Por ejemplo, para el último cambio de precio mayorista anunciado por ENAP para la semana del 13 de junio, el 95% de las estaciones estudiadas cambió su precio minorista el mismo jueves 13. El 5% restante lo actualizó a más tardar el día lunes de la semana siguiente».
¿Hay estaciones que cambian el precio el jueves y que lo siguen ajustando los días siguientes?
«Sí, eso pasa, pero son muy pocas. Gran parte de las bencineras deja el precio que modifica los días jueves».
Tener herramientas como la plataforma bencinaenlinea.cl, comparador de precio de la CNE ayuda a este traspaso de precio.
«Sí, es una herramienta muy útil para transparentar el mercado, ayuda a la competencia y las marcas están preocupadas de responder en este escenario. De hecho, las bencineras no están obligadas a cambiar el precio y todas lo hacen».
«Las marcas mandan»
Fernando Rodríguez, presidente de la Asociación de Distribuidores de Combustibles de Chile (Adico) asegura que «hace mucho tiempo» que los movimientos de precios de la ENAP se traspasan rápidamente a los consumidores. «Cuando sube, generalmente se cambian los precios en la tarde del jueves y cuando baja se hacen en el primer turno», cuenta.
El dirigente asegura que son las empresas mayoristas, Copec, Enex o Aramco, las que en forma electrónica ejecutan las variaciones de precios. «Las marcas mandan, nosotros los distribuidores tenemos que cambiar lo que ellos ordenan. Nos pagan un valor determinado por litros vendidos y los márgenes que tenemos son muy estrechos, tanto así que hay muchos colegas que se quieren salir del negocio», dice Rodríguez.


