Bombarderos B-2 y submarinos atacaron tres instalaciones nucleares esenciales de la república islámica
No hay ejército en el mundo que pudiera haber hecho lo que hicimos esta noche, dijo el Presidente Donald Trump cuando informó oficialmente de la operación.
A las 19:50, hora de Washington, el Presidente Donald Trump dio a conocer a través de su red social Truth Social que Estados Unidos había atacado las instalaciones nucleares iraníes más importantes: «Hemos completado con gran éxito nuestro ataque contra las tres instalaciones nucleares de Irán, incluyendo Fordow, Natanz e Isfahan. Todos los aviones se encuentran ahora fuera del espacio aéreo iraní. Se lanzó una carga completa de bombas sobre la instalación principal, Fordow. Todos los aviones regresan sanos y salvos a casa. Felicitaciones a nuestros guerreros estadounidenses. ¡AHORA ES LA HORA LA LA PAZ! Gracias por su atención a este asunto».
Luego, a las 22:00, Trump, en un discurso, dio más detalles de la operación. «Las principales instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán han sido total y completamente destruidas», dijo. Llamó a Irán «el matón de Oriente Medio» y advirtió sobre futuros ataques: «Si no hacen la paz, los próximos ataques serán mucho mayores y mucho más fáciles».
Fordow es una planta ubicada en las profundidades de una montaña donde estaría el grueso del programa nuclear iraní y Natanz e Isfahan son bases en que se almacenan misiles balísticos de mayor alcance.
«No hay ejército en el mundo que pudiera haber hecho lo que hicimos esta noche», dijo Trump.
La operación contra Fordow fue ejecutada por bombarderos furtivos B-2 y bombas penetradoras GBU-57, conocidas como Massive Ordnance Penetrator, que pueden penetrar más de 60 metros bajo tierra antes de estallar. Trump trató a los aviones como «máquinas magníficas».
En el caso de Natanz e Isfahan, reportó Fox News, los proyectiles usados fueron 30 tomahawk lanzados desde submarinos ubicados a 740 kilómetros de distancia.
Las reacciones
Tras el ataque, en el canal estatal iraní, uno de sus comentaristas señaló «ahora cualquier ciudadano o militar estadounidense en la región es un blanco de guerra legítimo», citó el diario israelí Haaretz. Del gobierno, hasta el cierre de esta edición, no había respuesta.
Por X, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que «primero viene la fuerza, luego la paz», en apoyo a la operación de Estados Unidos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó su preocupación en el sitio de la ONU: «Estoy muy alarmado por el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra Irán hoy. Se trata de una escalada peligrosa en una región que ya se encuentra al límite, y una amenaza directa para la paz y la seguridad internacionales».
En Chile, el Presidente Gabriel Boric condenó el ataque: «Estados Unidos anuncia que acaba de bombardear centrales nucleares en Irán. Atacar centrales nucleares está prohibido por el derecho internacional. Chile condena este ataque de EEUU. Defenderemos el respeto al derecho internacional humanitario en todas las instancias. Tener poder no autoriza a utilizarlo vulnerando las reglas que como humanidad nos hemos dado. Aunque seas Estados Unidos. Exigimos y necesitamos paz», escribió.
La Cancillería emitió un comunicado de prensa en el que condenó el ataque, «por constituir una grave amenaza a la seguridad regional e internacional», y agregó que las instalaciones nucleares civiles «gozan de protección especial, bajo el Derecho Internacional Humanitario, conforme al artículo 56 de protocolo adicional a los convenios de Ginebra de 1949».
Qué puede venir
En opinión de Gilberto Aranda, académico de estudios internacionales de la Universidad de Chile, el ataque amplía el conflicto al entrar la primera potencia militar mundial, «lo que implica entrar en una dinámica de propagación sobre la cual aún no podemos medir el alcance».
«Respecto a la respuesta de Irán, se pueden dar tres escenarios. Uno es que realmente su poder nuclear haya sido anulado, otro es que, debido al ataque, Irán dé el salto definitivo hacia la nuclearización y tres, es que podrían entrar nuevos actores. Un tema en este punto es Pakistán, que tiene armas nucleares y ya había dicho que si se atacaba Irán ellos iban a actuar», agrega.
Para Fernando Wilson, académico especialista en relaciones internacionales de la Universidad Adolfo Ibáñez, la respuesta de Irán dependerá de qué grupo interno se imponga. «Hay dos que tienen diferencias marcadas respecto a cómo reaccionar. Para un grupo, al que podríamos llamar la administración laica, encabezado por el Presidente Masoud Pezeshkian, el ideal es comenzar a desescalar el tema. El otro grupo, formado por los sobrevivientes del mando de la guardia revolucionaria islámica, es muy duro y quiere mantener la presión. Sin embargo, yo creo que en este minuto la capacidad de acción militar iraní es marginal, porque ha quedado muy dañada, y con esto el programa nuclear deberá ser reseteado».
«El tema es que Irán usa las operaciones asimétricas, es decir, ataques terroristas de gran entidad, probablemente en Estados Unidos o donde tenga intereses. Muy entre comillas, lo menos malo sería un ataque localizado a intereses estadounidenses en Medio Oriente, bases militares, y lo peor, un atentado importante contra una instalación simbólica en su territorio continental».
Respecto a una escalada regional, la ve difícil. «Para eso la guardia revolucionaria tendría que imponerse y su cadena de mando está muy medrada. Y con la voluntad que mostró Estados Unidos de intervenir, es un riesgo mayor para ellos, salvo una orden directa del Ayatola Alí Jamenei».
Gilberto Aranda pone atención sobre este último punto. «Él puede llamar a una Yihad. Tiene la autoridad para hacerlo. Osama lo hizo, pero no tenía poder para ello, solo era propaganda».


