Estuvo atrapado a 15 metros durante 20 horas
Esta es mi forma de vida, explica el joven de 21 años, que quiere volver a escalar este fin
El apoyo incondicional de sus amigos y los nueve años que lleva escalando fueron fundamentales para que el accidente que sufrió Sebastián Rojas Schmidt quedara solo como una anécdota más en la escarpada vida de este deportista de 21 años.
El sábado a las 6 de la tarde, Sebastián y una amiga se disponían a escalar una roca en el sector de El Alfalfal, en el Cajón del Maipo. «Estaba acomodando un seguro cuando se me resbaló el pie y quedó empotrado en una fisura», recuerda.
Ahí permaneció durante más de veinte horas, atrapado a quince metros de altura y con el miedo de que su pierna resultara irremediablemente dañada. Durante lo que quedaba del día, y la noche, un grupo de amigos, también montañistas, hizo lo imposible para ayudarlo a bajar. «No quería que llamaran a mis papás, para no preocuparlos», confiesa Sebastián. Pero llegada la mañana del domingo, no quedó otra alternativa.
«Cuando me avisaron del accidente pensé lo peor», cuenta Cristina Schmidt, su madre, que ya el 2002 sufrió un mundo cuando su hijo se perdió durante 24 horas en la montaña y el año pasado tuvo que atenderlo cuando se cortó los ligamentos de una rodilla en otra expedición. «Pero al llegar allá, Sebastián se veía súper bien, incluso nos mandaba saludos», dice. Junto a su marido recurrieron al Cuerpo de Socorro Andino, Bomberos, personal de la Clínica Alemana y al Gope, quienes finalmente pudieron rescatarlo sin que sufriera más que heridas leves en la rodilla.
«Se conjugaron muchas cosas para que le fuera bien, fundamentalmente la resistencia que tiene por el hecho de ser un deportista joven», comentó Gustavo Hein, jefe del departamento de urgencias de la Clínica Alemana. Además, «el apoyo de sus compañeros fue fundamental ya que lo alimentaron, hidrataron y lo mantuvieron animado constantemente», recalcó el profesional.
«Ellos estaban más preocupados que yo», recuerda el joven, a quien sus nueve años de experiencia escalando y esquiando le permitieron mantener la calma necesaria para resistir.
Sebastián fue dado de alta la tarde de ayer y ya piensa en su próxima aventura. «Esta es mi forma de vida y nunca voy a dejar de hacerlo. Espero sentirme mejor para volver a escalar este fin de semana», anunció.


