Ángel caído y torturadores se juntan en oscuro cómic chileno

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Diversos personajes intervienen en las viñetas de la revista Findemilenio

Un equipo de creadores ofrece una publicación donde la fantasía está al servicio de la crítica social.

Por su falta de fe, un ángel cae desde el cielo a la tierra. La suerte lo lleva a estrellarse en territorio chileno, precisamente, donde es cazado por las autoridades militares para fines de investigación. Pese a sus intentos por escapar, los agentes lo esconden y apresan. No hay misericordia divina para él, y un terrible final le espera.

El personaje alado es el protagonista de una de las historias centrales que integran el cómic nacional Findemilenio (ya disponible en tiendas especializadas), publicación en la que el dibujante y guionista Salvador Arenas transmite su crítica y desencantada visión de la sociedad chilena actual.

«En esta historieta en particular no hay superhéroes, ni nada muy pirotécnico. Sólo son relatos ficcionados y autoconclusivos, cuyos temas van cambiando de un número a otro, sobre la idea que tenemos de la realidad y sus ambigüedades», dice el autor.

Findemilenio es un proyecto autogestionado en el cual Arenas actúa como editor, director, dibujante y guionista y que, además, cuenta con la colaboración de Carlos Carvajal, Catalina Cueto y Carlos Pinto (no confundir con el responsable del programa televisivo Mea Culpa ).

Además del relato centrado en el ángel caído, que cuenta con guión y dibujos de Carlos Pinto, Findemilenio contiene una segunda historia, de corte más realista, en la que dos creadores invitados (el guionista Edicson Solar y el dibujante Cristián Lobos) ofrecen un oscuro cuento que transcurre en el año 1974 y en el que se describen los interrogatorios y torturas que dos fríos agentes de la DINA realizan en un centro de detención clandestino.

«Los dos tipos discuten nimiedades, hablan de cosas como qué regalo le harán a la hija de su jefe, o sobre el patriotismo, o de que no pueden quedar sin luz por un bombazo porque necesitan seguir haciendo su trabajo. Esto los separa del resto de la gente y los deshumaniza, fraccionando su esquizoide rutina», dice Salvador Arenas, quien aporta una tercera historia, más breve que las otras, donde se hace cargo de los textos y las ilustraciones para mostrar la actividades de un temible asesino a sueldo.

-¿Cuánto hay de crítica social en Findemilenio ?

-La idea es desarrollar narraciones que muestren nuestro inconformismo ante cómo se vive en este país, y, por qué no decirlo, en el mundo. Mostramos los conflictos diarios que viven los individuos, sin disfrazarlos ni moralizarlos, sólo como los vemos.

-¿Y así de terrible ves el mundo actual?

-Findemilenio muestra nuestra visión de la sociedad que nos rodea, desde la óptica de las personas anónimas de la ciudad, de los que no son tomados en cuenta, de los que son sólo porcentaje de las encuestas, de todos aquellos cuyas vidas se pierden en el laberinto social del circo del nuevo milenio, y su carpa raída.

 Historias inquietantes

Salvador Arenas tiene 34 años, nació en Santiago y estudió diseño industrial. Según cuenta, se interés en el dibujo surgió en su infancia, cuando miraba con curiosidad las revistas de historietas que ofrecían en los kioscos de diarios.

«Nuestra idea, en ‘Findemilenio', es crear historias que inquieten al lector, que generen preguntas. No está pensado para llenar sus expectativas, sino para plantear las nuestras», advierte.21

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