Ella supervisa los looks de las 64 modelos que desfilan en Andes Fashion Week
La profesional, que es la favorita de Maria Luisa Godoy y Karen Doggenweiler, recalca que lo más importante es transmitir tranquilidad.

Cinco horas antes de que comiencen los desfiles en Andes Fashion Week, evento de moda chileno que este miércoles vive su última jornada, Angelina Chiuminatto ya está ahí. La maquilladora es la encargada de supervisar a 12 colegas -un equipo que ella eligió- que deben embellecer a 64 modelos. Además, Angelina trabaja junto a su asistente Danae Aranda.
«Esto es un súper desafío porque es harta gente. Yo soy de la dinámica que es muy importante trabajar en equipo y escucharnos. Todos tenemos diferentes técnicas y así nos armamos. Si bien soy la que lidera, siento que soy una canalizadora de los looks», relata Angelina, quien siempre colabora con animadoras como María Luisa Godoy y Karen Doggenweiler.
Considerando que dividen a las modelos en tres grupos, la rutina de los maquilladores comienza observando cómo se crea el look que deben lograr (previamente recibieron fotos). Luego Angelina Chiuminatto avanza al mismo tiempo que su equipo. «Voy maquillando y supervisando al mismo tiempo. Cuando están terminando su trabajo me lo muestran y después llega un momento en que no necesito revisar nada porque tienen súper claro qué hacer. Eso me tiene muy tranquila», relata.
¿Cuál es la idea del maquillaje que solicitaron?
«Es una propuesta muy nude, donde tapamos imperfecciones. Algo muy suavecito y la idea es que las pieles se vean súper hidratadas. Todos partimos por ese proceso porque mientras más humectada esté la piel, menos maquillaje usas y así el rostro luce brillante y radiante. Cuando la gente tiene la piel bien cuidada, no es necesario recargar con distintos productos».
¿Qué es lo más complejo de transmitir a su gente?
«Yo creo que la tranquilidad. Es súper importante no caer en pánico porque es normal que de repente un vestido no le calce bien a una modelo o, el otro día, no se dieron cuenta que una chica tenía marcas de ventosas en la espalda y tuvimos que taparlas rápido. Cuando el estrés te come, no logras pensar en frío y solucionar el problema. Yo busco transmitir tranquilidad y que no es necesario correr».
¿Hay un momento de supervisión final?
«Sí, antes de que salgan a la pasarela. Ahí se revisa si falta labial, si brillan mucho o si se corrió el delineado. Por eso siempre queda un grupo en backstage retocando. A mí me apasiona mucho la moda y me llama la atención estar metida en este mundo. También me gusta la adrenalina de estos desafíos, ver gente apasionada trabajando y que todo salga perfecto».


