Nicole Naser participa en el Panamericano de la especialidad
La vicecampeonana sudamericana de Figuras es una de las cartas chilenas en el Panamericano que comienza hoy en San Bernardo.
Nicole Naser tiene 16 años y confiesa que a veces le gustaría ir a fiestas, pero si tiene que entrenar se resta. «Una se va acostumbrando. Mis mejores amigas me dicen que soy una amiga espiritual, pero nunca he tenido ganas de salirme», cuenta la subcampeona de figuras en los Odesur e integrante del equipo chileno que participará en el Panamericano de Esquí Náutico que se disputa en la laguna Los Morros, en San Bernardo, a partir de hoy.
«Cuando chica tuve clases de tenis y duré menos de un año. En el colegio hacía algo de atletismo, pero nada como esto. Ahora voy todos los años por un mes a Estados Unidos a entrenar, porque en invierno hace mucho frío acá», dice.
El esquí náutico tiene tres competencias. Figuras, en que los deportistas van haciendo movimientos sobre la tabla mientras los tira la lancha; Slalom, esquivando en zigzag seis boyas, y Salto, en donde los competidores alcanzan distancias de hasta 70 metros.
A pesar de su corta edad, Nicole obtuvo plata en Figuras en los últimos Odesur. «Paso todo el verano en la laguna y si salgo una semana, es mucho. Entreno firme, cuatro o cinco veces diarias», explica la alumna de segundo medio del colegio San Anselmo, donde tiene promedio 6,5.
-¿Has sentido algún cambio desde que te dedicaste al esquí?
-Una saca músculos, pero no esos medios músculos, sino que eres formadita. No salen calugas en la guata, que las encuentro poco femeninas. Antes me decían Piernas de Pollo, porque era flaquísima.
-Sin contar accidentes, hay zonas del cuerpo que sufren.
-Se usa guantes, pero mira mis manos, las tengo horribles. Cuando estás bailando y te pasan la mano… ¡Noooo! Mucha vergüenza.
-¿No usan trajes de baño?
-Hay personas que usan. Yo uso con polera, porque si se te corre algo es una lata. He visto personas a las que se les arranca algo. A veces ni siquiera se dan cuenta y siguen esquiando. Me muero. Una vez, una mina se sacó el chaleco y tenía el bikini corrido. Los hombres la vieron y empezaron a hablar. Ella se dio cuenta después, se metió a la pieza y no salió en una semana.


