Había sido sentenciado a 23 años de cárcel
El Tribunal de Apelaciones de Nueva York decidió revocar la condena por violación que pesaba contra el exproductor de Hollywood Harvey Weinstein (72), quien había sido sentenciado en 2020 a 23 años de cárcel por cargos de violación en tercer grado y un acto sexual criminal, desencadenando, de paso, el movimiento Me Too.
Sin embargo, ahora el juez pidió repetir el juicio por acusaciones de mujeres que no formaban parte del sumario. Desde 2020 la defensa del exproductor había alegado que el juez del Tribunal Supremo del estado de Nueva York, James Burke, puso ante el jurado testimonios sobre supuestos delitos no imputados, lo que vulneraba su derecho a un juicio justo. De acuerdo con sus abogados, el juez incumplió «su deber de salvaguardar las garantías constitucionales y los derechos procesales de Weinstein».
Arthur Aidala, uno de sus representantes legales, se mostró conforme y advirtió a «The New York Times» que «no sólo es una victoria para el señor Weinstein, sino para todo acusado criminal en el estado de Nueva York y elogiamos a la Corte de Apelaciones por defender los principios más básicos que un acusado criminal debe tener en un juicio».
Ashley Judd, una de las denunciantes, reclamó en el mismo medio: «Es injusto para los sobrevivientes. Todavía mantenemos nuestra verdad. Y sabemos lo que pasó».
El fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, fue el que se quedó con la causa. «Haremos todo lo que esté en nuestra mano para volver a juzgar este caso y seguiremos firmes en nuestro compromiso con las supervivientes de agresiones sexuales», declaró su portavoz.
Pese a esta anulación, Harvey Weinstein seguirá en la cárcel por otro delito de violación cometido en Los Angeles y cuya pena es de 16 años. Fue declarado culpable en 2022.


