Chris Culbertson, que nació llamándose Carlos Catrileo, ya conoció a sus abuelos.
Hasta que de pronto apareció por el pueblo el joven aquel. A pesar de sus rasgos mapuches, hablaba un español macarrónico con claro acento gringo. Dijo llamarse Chris Culbertson, pero hizo difundir la historia de que cuando nació fue inscrito con el nombre de Carlos Catrileo Huenulaf. Dijo además que fue entregado en adopción hace 19 años a un matrimonio estadounidense, pero que sabía que su madre biológica era mapuche y que la estaba buscando.
«Su llegada fue un milagro», dice Renicio. «Fue la fundación Chol Chol la que hizo los contactos y dio con nosotros. Ayer (viernes) Chris llegó a nuestra comunidad y conoció a sus abuelos. Este muchacho es mi sobrino».
Renicio aclara que no estuvo presente en el momento exacto en que se encontraron, pero que supo que fue muy emotivo. «Ahora falta que conozca a su madre que ya debe estar por enterarse de la noticia. Ella vive en Tromén Mapu, cerca de Temuco, camino a Chol Chol. Cuando sepa le va a cambiar la vida», dice Renicio.
Chris Culbertson, en tanto, se limitó a decir que «está en proceso con todo esto que está sucediendo».


