Cristián Boza dio hasta el nombre del que le habría sacado 17 esculturas
El fiscal Enrique Labarca dice que no hay antecedentes suficientes contra el sospechoso.
El premiado arquitecto Cristián Boza cuenta que el último llamado que recibió de la Fiscalía de Los Vilos fue tan insólito que llegó a sacarle unas risas nerviosas, antes de que la pena lo envolviera. Por teléfono le comunicaban que el principal sospechoso del robo de las 17 esculturas que conformarían un parque frente al mar había desaparecido de la localidad.
«No lo podía creer», recuerda el profesional, quien sufrió el atraco el 2008. Su sorpresa la explica porque en la desesperación por recuperar las valiosas obras, llegó a contratar un investigador particular.
«Esta persona me dio un informe a los diez días. Toda esa información se la entregué a la Fiscalía. De entrada, me explicaron que tenían muy poco personal, así es que esto iba a demorar, pero yo ofrecí toda mi ayuda. Contraté una abogado, ubiqué al ladrón, les di la dirección y hasta el número de celular», asegura Boza.
Como la identidad del ladrón era comentario obligado en el pueblo, Boza incluso decidió llamar por teléfono al sospechoso, que trabajaba en su parcela y había desaparecido tras la pérdida de las esculturas de bronce. «Lo llamé. Le dije: no seas tonto, te expones a días de cárcel, devuélveme las piezas y te indemnizo . Pero no hubo caso, él negó todo», lamenta el profesional, que también está tras el proyecto que incluye una estatua gigante de Juan Pablo II en Recoleta.
Luego de 14 meses sin detenidos en el caso, el arquitecto admite que varios amigos le recomendaron tomar la justicia por sus manos, pero para él resultaba imposible y paradójico. «Podría haber contratado a un par de personajes y desentrañar el tema, pero como creo en la justicia chilena y soy el arquitecto de la «Ciudad de la justicia», en calle Pedro Montt, me entregué a ello. Ahí está el resultado, no se hizo nada», se queja.
Enrique Labarca, Fiscal Regional de Coquimbo, no se espantó con los reclamos de Boza y descartó la falta de personal. «Él aportó algunos antecedentes sobre los sospechosos y se hicieron diligencias para establecer si esas personas participaron en el delito y qué prueba podría existir. Se estimó que no hay antecedentes suficientes», recalcó.


