Cuando está solo, el propietario ocupa un espacio limitado para conservar el calor y no tener que limpiar a diario
La propiedad, ubicada en Romeral, fue nombrada como uno de los proyectos más destacados de Latinoamérica por publicación internacional.
«El cliente nos dijo primero que quería una casa sólo para él, pero después evolucionó el proyecto porque nos empezó a decir que a veces venían sus hijos, entonces quería algo más amplio donde pudiera venir más gente también» cuenta la arquitecta y cofundadora de o2 Arquitectos Daniella Rufin.La petición dio origen a Botafogo, una casa tipo pesebrera de 216 metros cuadrados que está sobre una loma en la comuna de Romeral, a unos 12 kilómetros de Curicó, que tiene la particularidad de expandirse para recibir visitantes.
La construcción fue destacada recientemente por el portal especializado de arquitectura Archdaily.cl, dentro de los proyectos de casas más destacadas de Latinoamérica.
«El cliente tiene un campo productivo en este lugar, pero vive en Santiago. Viaja una vez a la semana a Romeral y se queda dos o tres noches, entonces lo pasaba muy sólo esos días. Pero quería que cuando viniera la familia la casa se abriera y tuviera otros ambientes, que fuera una casa flexible, pero que se viera como un solo proyecto», señala la arquitecta de @o2_arquitectos en Instagram.
¿Cómo está hecha? Está dividida en tres partes: una donde tiene una gran habitación, living comedor y cocina, ocupada por el dueño. Este espacio se conecta con una puerta corredera con el acceso central o hall del lugar y termina con otra puerta corredera que conecta con otros dos dormitorios en el primer piso, y un altillo en el segundo nivel
«El hall es la entrada, el espacio central de la casa que se conecta con las dos correderas que pueden quedar cerradas con llave si se quiere. Este espacio, una terraza techada, es donde las personas se pueden sacar los zapatos por ejemplo o los abrigos, con puertas que se pueden abrir hacia afuera para tener una vista despejada», detalla Rufin.
El dueño de casa ocupa sólo 120 metros cuadrados de la vivienda: «Es casi la mitad de la propiedad, pero le queda cómoda porque con las puertas correderas define los espacios que quiere ocupar. Tiene calefacción central, pero puede prender las áreas que él necesita solamente y con las puertas correderas puede mantener el calor en ciertas zonas. Termina siendo un ahorro de energía, no tener toda la casa prendida o limpiándola cuando no se está usando», detalla.
La arquitecta indica que es la segunda vez que les toca diseñar una casa similar. «Terminan siendo casas muy flexibles, donde la pueden ocupar una o dos personas, pero también varias más sin perder la privacidad», destaca.
Fachada ventilada
El arquitecto Gonzalo Calvo, socio de o2 Arquitectos, destaca que la vivienda se hizo con ventanales amplios para darle luminosidad interior y hecha en madera. El revestimiento exterior tiene pino impregnado de la zona, y al interior utilizaron pino bruto y pino machihembrada (radiata) cepillada en el cielo.
«La casa tiene tabiques, pero se revistió con madera que quedó separada unos 3 a 4 cm cosa que el calor circule entre la madera y el techo. No es algo que se use mucho, pero como la casa está expuesta al sol todo el día, al tener una doble piel ayuda a que se ventile más fácilmente. Por lo general, la madera va pegada al tabique. En invierno, el panel interior hace que no se salga el calor», destaca.
La casa costó del orden de 40 UF el metro cuadrado. «No es lujo máximo, pero estamos hablando de un buen estándar, como tener termopanel», añade Calvo.



