Los siestarios surgieron en Argentina y los usan ejecutivos y empleados estresados
Por 13 mil pesos chilenos la persona se acuesta en una cama con música y aromas relajantes.
El sueño del ejecutivo o el trabajador estresado se hizo realidad en Buenos Aires, más específicamente en el barrio financiero, en Avenida Córdoba, cerca de Puerto Madero. Allí, generalmente al mediodía, se verifica una singular escena. En varios boxes especialmente habilitados, los ejecutivos se «pegan» literalmente una siesta de 20 o más minutos, previo pago del equivalente a 13 mil pesos chilenos por una hora veinte. El soporífero negocio lo creó la empresa porteña Selfishness relaxing nap, una especie de consultora en calidad de vida empresarial.
«Esta es una tendencia que se está difundiendo rápidamente en las grandes compañías como una estrategia para aumentar la productividad de los empleados», explica Viviana Vega, sicóloga argentina y una de las socias fundadoras de la empresa.
La idea, una costumbre en regiones, donde se tiene la saludable costumbre de cerrar el comercio al mediodía «para echar un sueñito», actualmente la están adoptando compañías globales, como Google en su filial de Estados Unidos y Procter & Gamble de Alemania.
«Está comprobado que dormir entre 20 y 40 minutos al mediodía aumenta la productividad en 30%, pero además tiene muchos beneficios sobre la salud, como mejorar la memoria o reducir la mortalidad coronaria», agrega Vega.
La misma idea llevó hace algunos años el entonces diputado Rodolfo Seguel a presentar un proyecto de ley para instaurar la siesta obligatoria en las empresas.
«La idea fue rechazada, pero tuvo una gran acogida en la gente. Lo hice porque estoy convencido que las jornadas laborales son muy largas en Chile y dormir 20 minutos luego del almuerzo hace que el trabajador se recupere y trabaje tan alerta como en la mañana. Además es mejor que se duerma francamente a que lo haga escondido en el baño, como ahora ocurre», explica Seguel.
Los boxes de Selfihsness donde descansan los ejecutivos trasandinos, conocidos como siestarios, tienen una cama diseñada para descansar los pies en altura, una luz tenue y un ambiente aromatizado.
«A la persona se le enseñan técnicas para conciliar el sueño rápidamente y así aprovechar la hora del almuerzo. Como sea, la persona no debe dormir más de 40 minutos porque entra en el sueño profundo y al despertar se siente más cansada», dice Vega.
30 por ciento se incrementa el rendimiento laboral al dormir siesta, según la sicóloga Viviana Vega.


