Josefina Jiménez hizo una colaboración para la francesa Olympia Le-Tan
Van bordadas a mano, trabajo que toma 300 horas, dice.
Para sopesar la colaboración que hizo la artista visual chilena Josefina Jiménez con la marca de carteras francesa Olympia Le-Tan, hay que decir que son productos de alta gama, artesanales, con series limitadas de modelos que rondan las 70 unidades y que usan personajes como Reese Witherspoon, Nathalie Portman, Katy Perry y Millie Bobby Brown. En el mercado, su precio varía entre los 1.500 y los 2.500 euros ($1.531.000 y $2.552.500).
Pero más allá del precio, la gracia de estas carteras es que son un producto artesanal, de autor, hechas y bordadas a mano, con una narrativa ligada al arte y la cultura. De esta ligazón da cuenta uno de sus diseños, que usa su forma de clutches (tipo sobre), para transformarla en portadas de libros famosos, como «Desayuno en Tiffanys, de Truman Capote o «Lolita», de Navokob.
Las carteras ilustradas por Jiménez (IG: jojimenez) salieron al mercado en enero, con tres ilustraciones de la chilena bordadas a mano: «En uno quise hacer algo icónico de mi trabajo, que es floral y en los otros algo más tropical, con la figura de un tucán y una piña», explica Jiménez.
«Debido a la materialidad de las carteras, usé colores planos, sin degradé, textura ni tanto volumen, porque van bordadas a mano, trabajo que toma 300 horas», agrega la artista.
Respecto a la forma en que se dio el contacto con la marca, Jiménez dice que fue a través de una agencia que representa artistas en el mundo y que licencia sus obras para la fabricación de productos. «Trabajan igual que una agencia de modelos. Me dijeron si me interesaba colaborar y claro, por supuesto dije que sí. Es una marca global y hasta ese momento solo había trabajado con marcas nacionales», cuenta la artista.
«Conversé con una persona de marketing y otra de desarrollo de producto, me dijeron qué tipo de cartera querían hacer y eso lo bajamos hasta que llegamos a tres propuestas que agregaban valor al catálogo de la marca. Luego vino el trabajo con la materialidad, porque están hechas a mano, hilo, tela. Todo esto lo hicimos por Whatsapp, pero de modo muy cercano, muy familiar», relata.
Andrea Martínez, editora jefe de «Viste la calle», perfila la marca Olympia Le-Tan. «El gran sello de esta marca francesa es que 15 años atrás, cuando mucha gente se vestía vintage y usaba ballerinas, ellos aprovecharon esa veta y lanzaron esta colección de carteras inspiradas en libros. Eran como portadas, muy realistas, que se abrían al ser clutches», cuenta.
«Las famosas obviamente aprovecharon estos modelos, que eran muy lindos y llamativos, y para nada accesibles, para llevarlos en las alfombras rojas. Una de ellas fue Tilda Swinton, que llevó una cartera de libro en un festival de cine vestida con un diseño de Haider Ackermann y combinó la alta moda con accesorios llamativos e inusuales. Así, la marca llegó a un público muy amplio, de chicas vintage y actrices famosas», agrega Martínez.
«Otro punto a destacar es su manufactura artesanal, hecha a mano, que era lo primordial que tenía cuando fue fundada», señala.
La editora resalta la importancia de la colaboración con Olympia Le-Tan. «Cada vez que un chileno hace ruido en términos de diseño, moda, arte y moda, debe ser celebrado, lo que se suma a otra artista chilena que hizo una colaboración con Hermès para el año nuevo chino (ver recuadro); además, que sean mujeres, lo que no es menor, esto es enorme, gigante», señala.
El modelo
Además de la importancia artística, el valor de Jiménez ha sido adoptar un modelo de negocio para su trabajo, en que el arte se transforma en un emprendimiento que ilustra productos. «Cuando salí de la universidad, el destino casi único de los artistas era pintar y exponer sus cuadros en galerías, pero eso se movía en un mundo elitista al que pocos podían entrar ya que dependía de los contactos», relata.
«Es clave que los artistas sepan cobrar por su trabajo; yo aprendí a pulso, debí armar una empresa, saber cómo funcionaba el tema tributario, en el fondo, profesionalizar el asunto. Un tema clave fue educarme en ello y delegar, yo dedicarme al arte, que es lo mío, y buscar gente especializada en lo tributario, en las ventas, etc.», relata.
«Otro punto muy importante es trabajar con un equipo armado para cada proyecto, no permanente, lo que da más flexibilidad», afirma.
Colaboración con Hermès
Otra artista chilena que colaboró recientemente con una marca global de alta gama fue María Jesús Contreras. La ilustradora hizo la campaña de Hermès para el año chino, en la que reinterpretó el caballo de fuego correspondiente a 2026, que se da cada seis décadas. La artista también ha trabajado con Gucci y Apple.