El lugar era administrado por una mujer de 54 años que quedó con arraigo nacional
Las fiestas eran de lunes a domingo, llamando mucho la atención de los vecinos, porque duraban hasta las diez de la mañana e incluso hasta el mediodía, aseguró el alcalde de San Ramón, Gustavo Toro.
Así lo confirmó el delegado presidencial Metropolitano, Gonzalo Durán. «Se trata de un inmueble particular donde se desarrollaban fiestas clandestinas con grave afectación a la tranquilidad de los vecinos y donde además había presunciones fundadas de que no solo había consumo de alcohol, sino que se cometían otros ilícitos asociados».
En la vivienda, ubicada en la población La Bandera, también se encontraron armas blancas, una pistola a fogueo y gran cantidad de drogas, por lo que fueron detenidas ocho personas, por delitos relacionados a infracción a las leyes de Control de Drogas, de Armas y de Propiedad Intelectual.
«Además, tres de ellos tenían órdenes de detención vigentes», informó el mayor de la 31° Comisaría de San Ramón, Carlos Weinberger.
Del total de detenidos, cuatro fueron formalizados, incluida Amalia Guzmán, la dueña del local, quien se presentaba glamorosamente a través de las redes sociales.
Las fiestas
Según Gustavo Toro, alcalde de San Ramón, el operativo fue el resultado de una larga investigación motivada por denuncias de vecinos, quienes se cansaron de no poder dormir y de ser intimidados por Guzmán cada vez que le pedían bajar los decibeles.
«Las fiestas eran de lunes a domingo, llamando mucho la atención de los vecinos, porque duraban hasta las diez de la mañana e incluso hasta el mediodía», aseguró el jefe comunal, quien contó que «a veces la actividad se extendía al patio, donde se veían jóvenes consumiendo drogas y escenas de sexo explícito, lo que generaba peleas», aseguró el jefe comunal.
La dueña del inmueble, Amalia Guzmán, era también la encargada de las redes sociales del lugar. Por la entrada, los hombres pagaban $10.000 y $5.000 las mujeres, quienes no solo podían pagar en efectivo, sino con transferencias bancarias.
No le iba nada de mal, considerando que a la hora del allanamiento se encontraron 25 personas. «Creemos que generaba ganancias de hasta un millón de pesos por noche, lo que significa que en un mes podía ganar entre 20 y 30 millones», comenta el alcalde.
En sus palabras, «era un negocio redondo que apuntaba a una población de jóvenes de entre 20 y 30 años, quienes además consumían drogas». Eso quedó en evidencia al momento en que se realizó el operativo, «porque cuando se les tomó detenidos, la mayoría estaban tan ebrios y drogados, por lo que muchos ni se dieron cuenta de lo que pasaba».
Tan organizado estaba el negocio, que además de las tornamesas y el dinero se incautó un cuaderno con cuentas. «Tenemos antecedentes de que funcionaba hace más de un año, lo que se ve reforzado porque encontramos un cuaderno con una especie de contabilidad.
Durante el allanamiento se contabilizó a 25 personas, de las cuales cuatro fueron formalizadas por diversos delitos.
Amalia Guzmán Díaz, conocida como «Perfecta Musa» y dueña del inmueble allanado, fue detenida a las 5:30 de este sábado y formalizada por la posesión de un arma de fogueo Police de 8 milímetros, potencialmente adaptable, además de la tenencia ilegal de fuegos artificiales. Pese a la solicitud de prisión preventiva por parte de la fiscalía, la jueza determinó que la cautelar era desmedida, considerando que el arma no estaba inscrita como modificable y carecía de munición y cargador. Guzmán, quien ya contaba con una condena cumplida en 2014 por tráfico de cocaína en pequeñas cantidades, quedó con arraigo nacional y la prohibición de realizar eventos y espectáculos de entretenimiento masivo en su inmueble.
Giannina Pérez fue detenida en el mismo inmueble y formalizada por tráfico en pequeñas cantidades, tras encontrársele 32 gramos de marihuana distribuidos en bolsas de papel. Quedó con arraigo nacional y se fijaron 60 días para la investigación.


