Entre potentes historias, comparan el megasismo con 700 bombas atómicas
Tembloroso, con la respiración agitada y tratando de alumbrar sus pasos con una linterna, el teniente Gonzalo Arroyo, de la Séptima Compañía de Bomberos de Concepción, avanza entre el polvo y pedazos de murallas destruidas. De fondo se escuchan los gritos de personas que se confunden con las sirenas.
«Tenemos colapso de edificio de 15 pisos sobre uno de los costados. Hay gente atrapada en el interior», dice y continúa a oscuras entre las ruinas del edificio Alto Río, pocos minutos después del terremoto.
Las inéditas imágenes, que el bombero grabó con la minúscula cámara de su casco, se podrán ver en «Chile 8.8», el primer documental sobre el cataclismo del 27 de febrero, realizado por la productora peruana Pacha Films, y que exhibirá el Discovery Channel el miércoles 26 de mayo, a las 23 horas.
Durante una hora el programa mostrará la experiencia de algunos sobrevivientes de Santiago, Concepción y Constitución, mezcladas con la opinión de científicos, sismólogos, ingenieros y expertos en construcción antisísmica que analizarán las características propias del sismo y tsunami chileno.
«La energía que liberó el terremoto de 8.8 equivale más o menos a 600 o 700 bombas atómicas como las que estallaron en Hiroshima. Desde 1835 que en esa zona no ocurrían grandes movimientos», dice en el documental el sismólogo Hernando Tavera.
Los científicos chilenos y extranjeros también explican qué factores impidieron una tragedia mayor. «Este terremoto fue 500 veces más potente que el de Haití. Sin embargo, generó una destrucción mucho menor», agrega Guillermo Galdos, de Pacha Films.
Sergio Barrientos, el más mediático de los científicos chilenos, aparece trabajando en terreno y explicando el tema de las réplicas.
En el ámbito de la construcción, se hace un análisis de cómo resistieron las estructuras y cuáles son los desafíos de la ingeniería chilena. «La mayoría de las construcciones en Chile son de hormigón armado, lo que las hace muy resistentes. Pero cuando hay un colapso en estos edificios, no está la tecnología para rescatar a la gente. Son los pro y los contra», opina Galdos.
«Lo más interesante del programa es la inmediatez con la que sale. Nosotros no hacemos noticias, sino que analizamos los hechos. Se hace la comparación con otros terremotos, por ejemplo con el de Haití. La idea es mostrarle a la gente de qué se tratan estos movimientos tectónicos», explica Irune Ariztoy, productora supervisora de Discovery Channel.
Otras historias que mostrará el documental son las de los pescadores de Constitución que ayudaron a los damnificados, pese a que habían perdido a sus amigos, y la de José Luis León, el último desaparecido del edificio Alto Río.


