Nueva variante del incómodo juego de oficina permite zafar del clásico tazón
Se producen anécdotas más graciosas, valora especialista en juegos de mesa: sirve para que los colegas socialicen.
La Navidad brinda la extraña oportunidad de compartir momentos de alegría incluso con los compañeros de trabajo. Y una tradición asentada por décadas en Chile es el amigo secreto, el clásico -y tradicionalmente incómodo- intercambio de regalos donde se establece un presupuesto (entre $5.000 y $20.000 por estos días) y se elige al azar el nombre de quien recibirá el obsequio de manos anónimas.
Post pandemia, el transversal juego de fin de año se ha renovado con una variante que toma fuerza en las oficinas: «el amigo secreto robado». En esta versión los involucrados no solo reciben un regalo, sino también pueden apropiarse de un regalo ajeno.
Quienes lo han jugado apuntan a que todo suele fluir mejor si la repartición de obsequios se complementa con coctelería.
«Primero se define cuántas personas van a participar. El número debe ser par. Al entregar los regalos se le entrega a cada uno un número al azar, que corresponde a la cantidad de personas que participan. La primera persona saca el regalo que más llama la atención y lo abre; la siguiente tiene la opción de sacar uno de la mesa o quitarle a la persona anterior y a cambio le pasa un regalo que esté cerrado de la mesa», explica Marcos Yévenes, content manager de Asmodee Chile.
El proceso sigue hasta que todos los jugadores han abierto regalos y robado varias veces, lo que -si el ambiente lo permite- genera risas y anécdotas. Piense en las ventajas: si le tocó el repetido tazón de café, puede cambiarlo por un schop cerveceros, audífonos de mediana fidelidad o un kit de cuidado personal. En la tabla que acompaña esta nota puede inspirarse con algunas ideas.
«Si no estás conforme con el regalo, lo cambias y listo. Si lo abres y no te gusta, está la opción de robarle a otro y de volver a robarlo. Esas son las reglas y todos deben estar de acuerdo antes de jugar», recalca Juan Pablo Bartolucci, dueño de @Juegosydiversion.cl (https://goo.su/OWQQ15U).
En el «amigo secreto robado» generalmente se establece un límite de veces que un regalo puede cambiar de manos antes de ser «fijado»; también se puede definir no poder robar directamente a quien robó en la ronda previa.
Espacio de distensión
Al establecer un monto máximo para el amigo secreto se trata de no gastar de más y de que todos queden contentos con su regalo. La idea de fondo es que la repartición sea un momento de distensión junto a compañeros de pega que a veces se conocen poco.
«Cuando el juego es interesante la atención suele ser mayor: eso ayuda mucho a que los compañeros de trabajo se distraigan de las cargas laborales que han tenido durante el año. Genera un descanso mental importante y permite la interacción con compañeros con los que no se suele tener comunicación; ayuda mucho a crear lazos y fortalece el ambiente de trabajo», resume Samuel Fernández, sicólogo clínico del Centro de Salud Digital Saluta
Coincide su colega Jaricza Álvarez, sicóloga y docente de la Fundación Observatorio del Juego: «Estas instancias propician el conocimiento, confianza, comunicación, inclusión y el sentido de pertenencia a un equipo». Y también ayudan a algo clave en la oficina: salir de la rutina. «Genera un clima súper lúdico, de sorpresa, bienestar, placer y goce, que sin duda impacta en eso de sentirme ‘parte de', en participar con otros y acercarme a un grupo con valores, gustos o conocimientos compartidos», destaca.
«Este tipo de actividades fortalecen vínculos y estrechan lazos. Eso es fundamental, ya que al final el trabajo es un lugar donde pasamos mucho tiempo; cuanto mayor sea el bienestar y la felicidad del talento humano, mayor será la productividad general», cierra Claudia Hurtado, gerente general de Dinámicas Humanas, consultora que potencia las relaciones interpersonales.


