La animadora está de vacaciones con 30 familiares
En el bus que nos fue a buscar al aeropuerto chantamos parlante, mi hermano se bajó a comprar unas chelas, comenta ella de su viaje.
Ponerse de acuerdo para una junta de amigas en la semana ya puede ser complicado, imagínese 30 personas con guaguas y trabajos tratando de pactar una fecha para irse de vacaciones. La familia de la Fran García- Huidobro lo logró y por estos días el choclón está pasándolo bomba en Tulum.
«Lo empezamos a planear hace un año. Todos los que tenían vacaciones las pospusieron para tomarse esta semana. Yo también tenía súper advertido que si me salía una pega esta semana no iba a estar disponible. La idea era que coincidiera con la mayor cantidad de niños de vacaciones también», cuenta la animadora mientras hace una pausa al libro que está leyendo en la orilla de la piscina del resort Bahía Príncipe, en México.
La invitación a este descanso familiar corrió por cuenta de Enrique García-Huidobro, patriarca de la familia. «En 2016 lo habíamos hecho también, pero los niños eran muy chicos. Primera vez que venimos todos a un resort, porque antes mi papá arrendaba casa en lugares donde ni podíamos salir. Era como un reality, esa vez, por ejemplo en Colombia, arrendó en el Valle del Cauca, bien alejado de todo, jajajá».
El clan de viajeros es una larga lista que lidera el papá de la conductora y en la enumeración sigue la Fran: «Mi madrastra, mi hermana mayor con su marido y dos niños; mi hermana, la que sigue, con su pareja y tres niños; vengo yo y Joaquín. Después mi hermana con cuatro niños; mi hermano con la guagua exquisita; mi hermano chico con dos niños y tenemos unos primos colombianos que vinieron ellos dos con sus tres niños. El más grande tiene 76 y la más chica nueve meses».
¿Se fueron todos en un avión?
«No nos vinimos todos juntos, mi papá venía de Estados Unidos, uno de mis hermanos desde Ciudad de México. En el avión a México veníamos 24».
¿Muy desordenados?
«En el avión nos portamos bien, pero ya cuando nos bajamos, en el bus que nos fue a buscar al aeropuerto, chantamos parlante, mi hermano se bajó a comprar unas chelas. Veníamos como el party bus, gritando c-h-i; muy de chilenos».
¿Y en el resort andan todos juntos?
«No porque somos tantos que cada uno tiene sus tiempos también. Una despierta y come a una hora, pero la guagua tiene que tomar papa, los adolescentes quieren un lugar donde carretear y que tenga carritos para el bajón, hay gente en el grupo que es más de playa. A mí me gusta leer en la piscina. Lo que sí hay una instancia en que nos juntamos».
¿Cuál es esa?
«Cenamos juntos. No reservamos en restaurantes para no coparlos, como somos tantos, así que definimos que lo mejor era ir al buffet para que cada uno eligiera comer lo que quisiera. Después cada uno hace lo que quiere; yo, como soy más nocturna, me quedo con los adolescentes hasta tarde».
Merecido relax
Para poder ir a este viaje familiar, García-Huidobro dejó grabados los programas del podcast «Di la verdad Rosa». Desde allá todavía está impresionada por buen arranque de este espacio que tiene con su mejor amiga, la actriz Ingrid Cruz.
En cifras el podcast se mueve entre el primer y el quinto puesto en Spotify y en YouTube recoge 13.700 suscriptores. Por eso mismo los 12 capítulos que estaban contemplados para el ciclo se alargaron a indefinidos.
«Pensé que nos iba a ir bien, pero no tan rápido. Le teníamos súper harta fe y nuestro público es mayormente femenino y tenemos hartos que nos escuchan fuera de Chile, es un alcance impresionante esto de los podcast», comenta la animadora.
Pareciera que le acomoda este formato.
«Me gusta porque me siento con mi mejor amiga, no tengo una muela, hablamos de los que nos interesa. Contamos nuestras anécdotas como mamás de adolescentes, como mujeres criadas en los 80, mujeres menopáusicas que quieren tener una cita y no hay. Lo paso realmente bien».


