Enfrentarán otros riesgos, como la radiación, aunque también podrá convertirse en atracción turística
Tuvieron que aprender técnicas que son de supervivencia en caso de alguna emergencia, explica la astrónoma Catalina Urrejola.
El viaje a cargo de SpaceX marcará un hito, no solo por el avance en la exploración del espacio de manera comercial, sino que también será la primera vez que se realice una camina espacial por particulares. Son cuatro tripulantes que en la misión Polaris Dawn harán algo completamente distinto a lo conocido hasta la fecha y no que no está exento de riesgos.
Esta expedición es distinta a las anteriores, en que los pasajeros evocaban imágenes de viajes agradables fuera de la atmósfera. En la misión Polarais Dawn se superarán los límites: Anna Menon, Scott Poteet, Jared Isaacman y Sarah Gillis serán los primeros ciudadanos que no pertenecen a una institución gubernamental en hacer pruebas nunca antes vistas en personas que no necesariamente son astronautas de profesión.
Itinerario y caminata
De los cinco días que dura la expedición, en el primero la tripulación realizará chequeos y configuraciones iniciales dentro de la cápsula Crew Dragon. El segundo día de vuelo los tripulantes se pondrán los trajes espaciales y harán pruebas de movilidad dentro de la nave. Para el tercer día de vuelo se realizará la caminata espacial. Ahí, dos de los cuatro astronautas harán una prueba «sin manos». Esto significa que, aunque estarán sujetos a la cápsula, no usarán las manos para agarrarse. En su lugar, solo sus pies estarán fijados a un soporte, lo que les permitirá experimentar la ingravidez y podrán moverse en el espacio de una manera diferente.
Espacio
Los caminantes abrirán la escotilla de la nave y cada uno permanecerá fuera, en el vacío del espacio exterior, durante 15 a 20 minutos para realizar pruebas y durante la hazaña estarán protegidos solo con los trajes de actividad extravehicular que SpaceX desarrolló a lo largo de dos años y medio. Todo a 700 kilómetros de la Tierra, aunque, la altura máxima que va a alcanzar la nave será el doble: 1.400 kms lejos de la Tierra. El cuarto día probarán la comunicación láser con los satélites de Starlink, para el quinto día regresar. «Durante la caminata tendrán que seguir protocolos estrictos de seguridad, como mantener una comunicación constante con todo el equipo que está acá en la Tierra», destaca Catalina Urrejola, doctora en Astronomía y divulgadora del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile. «También van usar herramientas especializadas para realizar experimentos y, lo más importante, deben mantenerse sujetos siempre a la nave para evitar cualquier riesgo de desviación en el espacio», agrega.
¿Riesgos?
Tras el lanzamiento programado para 26 de agosto de 2024, la nave se alejará hasta 1.400 kilómetros de la Tierra. El trayecto incluye zonas que representan ciertos niveles de riesgo, como ingresar a un círculo de radiación. La Nasa explica que en esta altura se encuentra dentro de los cinturones de radiación de Van Allen, que empiezan a unos 1.000 kilómetros de altitud. Estos cinturones son áreas donde se acumulan partículas de alta energía provenientes del Sol, que interactúan con la atmósfera terrestre y forman dos bandas de radiación peligrosas que es «más dañina para los humanos que los rayos X médicos que se utilizan para ver huesos rotos o tratar el cáncer», explicaron en un comunicado.
Despresurización
Catalina Urrejola dice que dentro de los diferentes procedimientos que va a tener esta caminata, en relación a sus trajes, «es importante mencionar la despresurización, que permite igualar la presión con el vacío del espacio. Los astronautas van a poder activar sus sistemas de soporte vital, lo que permitirá controlar su oxígeno, la temperatura y la presión dentro de los trajes». La astrónoma explica que como en el espacio no hay aire, no hay presión atmosférica, «lo que podría causar graves daños al cuerpo y estos trajes lo van a mantener con una presión interna adecuada, le van a suministrar oxígeno y también le van a ayudar a regular la temperatura. Seguirán teniendo las capacidades de realizar tareas en este entorno tan hostil», describe.
Protocolos
Sobre los protocolos de preparación para un viaje de estas características, Urrejola agrega que los participantes de la expedición «tuvieron un entrenamiento súper arduo, que incluye simulaciones de caminatas espaciales, entrenamiento en ambientes de microgravedad y también aprender técnicas que son de supervivencia en caso de alguna emergencia que les pase ahí arriba».


