Se propone enviar dos toneladas de agua congelada a la semana, científicos opinan
En teoría, el experimento funciona. Sabemos que el ciclo es así. Habrá que evaluar cómo impacta esto en el clima,dice la doctora fisicoquímica molecular Natalia Inostroza.
En un planeta que se calienta cada día más, investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (Noaa) y de la Nasa diseñaron una estrategia inicial para bajar la temperatura del planeta. El trabajo de los científicos fue publicado en la revista «Science Advances» este miércoles (https://goo.su/Sk4MzX) y consiste en lo siguiente: secar la atmósfera superior. ¿Cómo lo quieren lograr? Con hielo. Mucho hielo.
Efecto invernadero
Como el vapor de agua en estado gaseoso es un gas de efecto invernadero natural que es útil para atrapar el calor, los científicos de la Nasa piensan que si se inyectaran partículas de hielo en el aire, el vapor de agua en la atmósfera superior se volvería algo más seco, lo que podría reducir la cantidad de calor provocado por el ser humano. Es decir, si se elimina el vapor de agua antes de convertirse en emisiones de efecto invernadero, bajaría la temperatura, porque el calor seguiría su curso y no quedaría atrapado bajo esas emisiones.
Con hielo
Para poner hielo en la atmósfera, se propone que aviones de alta tecnología puedan dispersar partículas de hielo a una altitud de aproximadamente 17 kilómetros, justo debajo de la estratósfera, donde la circulación del aire es más lenta, a 20 mil pies más arriba que un vuelo comercial. Estas partículas de hielo, junto con el aire frío que liberan, ascenderían hacia capas superiores más frías, lo que provocaría la formación de hielo a partir del vapor de agua y su posterior precipitación. Sin embargo, hasta la fecha, no se ha desarrollado ninguna técnica de inyección que sea considerada viable, aseguran los investigadores. «En su máximo, inyectando dos toneladas por semana, posiblemente podría extraer suficiente vapor de agua para reducir el calentamiento en una pequeña cantidad, alrededor del 5% del calentamiento total creado por el carbono de la quema de combustibles fósiles», dijo Joshua Schwarz, físico de la Noaa y autor principal del estudio. «No es mucho y no debería utilizarse como alternativa para reducir la contaminación», añadió.
Un auto al sol
Para graficar lo que pretende realizar la Nasa, la doctora fisicoquímica molecular y directora del Núcleo de Astroquimica y Astrofísica de la Universidad Autónoma, Natalia Inostroza, lo plantea así: «En un ejemplo super simple: es como un auto que quedó cerrado y expuesto al sol, luego te subes, está calentito. Eso mismo pasa con nuestro planeta», compara. «Mientras más gases tenga nuestra atmósfera, producto de las combustiones, de la industria, de la acción humana y de los ciclos naturales de nuestro planeta, se calientan estos gases» explica, añadiendo que uno de ellos es el vapor de agua, que si bien no es contaminante, «está mezclado con metano, dióxido de carbono, nitrógeno o azufre, y va ascendiendo a la atmósfera, atravesando distintas etapas. Entonces, lo que se pretende hacer con este plan es inyectar agua fría, hielo, copos de hielo, en una región muy cercana a la estratosfera», lo que congelaría el agua que asciende como vapor y, al estar en contacto con aguas frías o hielo, reduciría la reflexión de la radiación, «sobre todo la presencia de gases, por lo tanto, se espera que disminuya la temperatura», resume. «En teoría, el experimento funciona. Sabemos que el ciclo es así. Habrá que evaluar cómo impacta esto en el clima», agrega.
Segundas derivadas
Para Cesar Fuentes, astrónomo de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, el problema con este tipo de ideas es la ejecución: qué tan difícil es poner hielo en la atmósfera, pero también los efectos no esperados, las segundas derivadas. «Lo que tiene que ver con el efecto no directo de lo que uno está haciendo, que en este caso, es secar la atmósfera más alta tirando el agua de la atmósfera para abajo. Eso tiene otras consecuencias que pueden ser contraproducentes para el efecto que se anda buscando, que es enfriar la atmósfera, por eso es importante hacer pruebas, aprender más de la atmósfera para que eventualmente cuando haya más posibilidades tecnológicas algunas de estas pruebas tengan algún efecto real en la temperatura del planeta», comenta.
Incertidumbre
«Todas estas propuestas deben considerarse, por ahora, solamente como ejercicios intelectuales», opina Raúl Cordero, académico de la Usach y climatólogo de la Universidad de Hannover. «Las incertidumbres asociadas a la respuesta de un sistema tan complejo como es el clima global, a intervenciones como las descritas, son muy grandes», advierte. «Estas incertidumbres hacen desaconsejable cualquier tipo de intervención intencional en nuestra atmósfera. En palabras simples, el remedio puede ser peor que la enfermedad».


