Hija de Mati Fernández obtuvo el primer lugar en torneo de patín carrera en Alemania
Ella tiene 13 años, cursa octavo básico y quiere ser campeona del mundo. También juega vóleibol y le gusta cantar. Su papá le aconsejó que disfrute el proceso de crecimiento como deportista y que la pase bien.
Aylén Fernández (13) no esconde sus ansias. Quiere ser seleccionada nacional y, ¿por qué no?, campeona del mundo en patín carrera. Viene llegando de una gira por Alemania que le dejó buenas sensaciones y la encaminó hacia su próximo desafío, un torneo en Colombia durante julio. Así volverá al lugar donde comenzó todo. A los 7 años, su profesor de educación física la animó a practicar este deporte en la escuela de Barranquilla, hasta donde había llegado junto a su padre, Matías Fernández, por entonces recién contratado por el Junior de Barranquilla.
En lo inmediato, sin embargo, su preocupación son los estudios, ya que debe retomar las clases en el colegio Lincoln International Academy, de Lo Barnechea. Ahí cursa octavo básico.
«No es nada fácil compatibilizar los estudios con el deporte. Mi colegio es súper exigente académicamente, pero siempre me apoya cuando debo faltar por las competencias. Para estar al día uso todos los momentos en que no estoy entrenando para estudiar, no me gusta tener notas bajas (6,5 de promedio), por lo que tengo que saber usar bien el tiempo», relata Aylén.
¿Qué le pareció competir en Alemania?
«Fue un gran desafío y una muy linda experiencia. La verdad es que pasaron muchas cosas. Gané el primer lugar en velocidad, durante el primer fin de semana en Gross Gerau. En el siguiente fin de semana me enfermé (de un virus estomacal) y me caí en la última carrera de los 6.000 metros, en Geisingen. Igualmente, gracias a Dios, me quedé con el segundo lugar en la prueba estrella de allá, el Dobbin Sprint».
¿Había salido antes a torneos en el extranjero?
«Esta es la tercera vez que lo hago. Dos veces a Alemania. La primera vez que salí a competir fue a Ibagué, Colombia, en julio del año pasado, a un panamericano de clubes. Quedé segunda en los 300 metros. Después, en octubre, fui a una copa europea de menores en Geisingen, Alemania, que es la pista más rápida del mundo. Ahí me fue muy bien. Gané el primer lugar en seis carreras».
¿Por qué no jugó fútbol como el papá?
«Me gusta mucho el fútbol. Una vez fui a un entrenamiento en la escuela del Club Deportes La Serena, pero como ya me estaba dedicando al patín no me quedaba tiempo para ir a entrenar fútbol. Eso me pasa con todos los deportes».
¿Qué le dice el papá sobre el patín carrera?
«Le gusta mucho acompañarme y ver las competencias, porque ahora las entiende y se entretiene mucho. También me dice que es un deporte donde Chile tiene campeones mundiales y que en general los apoyan muy poco».
Aylén Fernández explica que por sus logros ha conseguido apoyo de algunas marcas, pero por el alto costo de los viajes siempre está en busca de financiamiento.
¿Qué consejos le da su papá?
«Mi papá siempre me dice que disfrute el proceso, que tengo que pasarlo bien y que sea humilde en la victoria y perseverante en la derrota porque estoy en un proceso de formación, donde lo más importante es ir creciendo como deportista y persona».
¿La acompaña a los entrenamientos?
«Sí, intenta ir casi todos los días conmigo, pero como somos cuatro hermanos él y mi mamá se deben repartir. También viene mi abuela a ayudarnos y mi papá desde que se retiró, siempre está presente».
Los hermanos de Aylén son Antonia (16), Ángel (9) y Adán (2).
¿Heredó algo de su papá en lo que se refiere al deporte?
«Parece que sí. Veo que él es bueno en varios deportes, no sólo en el fútbol».
¿Le gusta alguna otra cosa, aparte del fútbol?
«El vóleibol. Por el colegio juego voley, porque es algo que me encanta. Mi entrenador en La Serena quería que también me dedicara al voley, pero es muy difícil practicar dos deportes en alto rendimiento. También me gusta mucho cantar».
¿Qué le gusta del patín carrera?
«Me encanta la sensación de velocidad cuando voy rápido, que nada puede detenerme, y la adrenalina que se siente cada vez que me pongo los patines. Además que no sólo es para ganar y ser rápido sino que hay que ser inteligente para correr, hacer estrategia».


