En charla en la Universidad de Berkeley colmó de elogios al mandatario estadounidense
A ún no se acallan las críticas dentro de la celosa familia Bielsa por los piropos que le echó Michelle Bachelet al DT de la Roja hace unos días cuando la ex Presidenta, en vez de escarmentar, parece insistir en transparentar sus sentimientos más puros y nobles.
Ahora fue el turno del Presidente de los Estados Unidos.
Hablando ante una audiencia de 700 personas, sala colmada, no cabía un alfiler, en la prestigiosa Universidad de Berkeley, en California, Estados Unidos, Bachelet le dedicó sentidas palabras a Barack Obama, a quien le deseó lo mejor para sus reformas y lo calificó como «un gran hombre, un gran Presidente… lo amo. Políticamente hablando», dijo entre las risas de la audiencia. Tras el efecto que generó su frase apagó el fuego de inmediato: «No lo tomes a mal, Michelle», acotó, refiriéndose a la Primera Dama de Estados Unidos.
«Desubicación»
Hace unos días Bachelet definió a Bielsa como «guapo y misterioso». El piropo no cayó nada bien en la familia del entrenador, que calificó como «desubicaciones» las declaraciones de la ex mandataria.
María Eugenia Bielsa, hermana del DT, se mostró molesta: «Me parece bien que haga un elogio de mi hermano, pero no como hombre. No lo puede decir alguien que es ex presidente. Ella es representante del Estado. Debería haber dicho que es un buen entrenador de fútbol», declaró la hermana.
Pero no sólo de piropos viven las mujeres. En su charla en Berkeley habló hasta de tango.
«Volver dice que 20 años no es nada. Para la humanidad puede ser así, pero para Chile, no», dijo Bachelet al analizar los logros de su gobierno y la derrota de la Concertación en las pasadas elecciones.
Otras perlas de su exposición:
«Los traspasos no son mecánicos. El Presidente Lagos terminó con una popularidad superior al 60% y yo en primera vuelta obtuve un 45%. Y no había duda que yo era su candidata».
«Para mí Piñera no ganó, fue la Concertación la que perdió».
«Si al Presidente Lagos se le humedecían los ojos o se le cerraba la garganta, la gente decía ‘oh, qué sensible'. Pero cuando me pasaba a mí, decían: ‘qué histérica, no controla sus emociones'».
«Necesitamos partidos fuertes que entreguen respuestas y propuestas para la gente. Que pongan en el centro de sus preocupaciones a la gente».
La ex mandataria regresa este fin de semana a Chile. a armar la maleta para emprender viaje a España y asistir a una reunión internacional del Banco Mundial.


