Consta de 650 libros y 200 juegos de tablero
Era la colección personal de Eduardo Orchard, fallecido promotor de lo que sus amigos llaman cultura ñoña.
En el que habría sido el cumpleaños número 52 de Eduardo Orchard Ramoneda, su vasta colección de libros y juegos encontró un nuevo hogar en la Biblioteca Municipal de Providencia. La donación, gestionada por sus amigos cercanos, hermana y sobrina, se realizó hace pocos días en una ceremonia que celebró al coleccionista fallecido en noviembre de 2023.La donación incluye 650 libros y 200 juegos de tablero, cuidadosamente catalogados por sus seis amigos más cercanos que, durante cinco meses, ordenaron seis piezas repletas de material en el departamento de Eduardo.
Entre sus libros se encuentra una primera edición en español de «Harry Potter y la piedra filosofal», cuyo valor supera el millón de pesos, además de sagas completas como «Dragonlance», «Reinos olvidados» y «Mundo Disco».
También hay novelas muy difíciles de conseguir como las de «V: Invasión extraterrestre».
Los juegos de tablero no se quedan atrás, con clásicos como «Catán», «Dixit» y «Carcassonne», junto a ediciones temáticas basadas en obras de fantasía como «Las brujas de Mundo Disco» y «El señor de los anillos». Además, 30 juegos en alemán fueron donados al Goethe Institut en Providencia para complementar su ludoteca.
Eduardo no sólo era un coleccionista apasionado, sino también un facilitador de espacios seguros, familiares y acogedores para quienes compartían sus intereses.
Berna Ojeda Labourdette, una de las amigas más cercanas de Eduardo, asegura que él fue una figura clave en desestigmatizar la llamada «cultura ñoña» en Chile.
«Desde la época del centro cultural Balmaceda 1215, se armó un grupo en el que te podías sentir acogido de verdad, especialmente en un ambiente que muchas veces puede ser hostil para las mujeres», asegura Berna.
Eduardo Orchard inspiró a muchos a «salir del clóset ñoño» y dejar de avergonzarse por sus pasiones, cuenta Berna. En un mundo donde el gusto por la fantasía o los juegos de rol a menudo es visto como algo infantil, motivó a personas de todas las edades a disfrutar sin prejuicios.
Fundó grupos dedicados a «Doctor Who», literatura fantástica y fue parte de la Sociedad Tolkien. «Él creó un semillero para todo lo que vino después. Hoy, grupos como el Club de Rol de Ingeniería en la U. de Chile, Frecuencia Rolera o Dúo Crónica siguen cultivando lo que Eduardo inició», agrega Ojeda.
La donación no sólo implicó reunir y ordenar cientos de ítems, sino también asegurarse de que todo estuviera en perfecto estado. «Revisamos juego por juego, pieza por pieza. Hasta hicimos un timbre con su nombre para marcar cada libro y manual». Además, el equipo de amigos se comprometió a apoyar el mantenimiento de la colección, reponiendo piezas dañadas o perdidas y yendo seguido a hacer demostraciones de los juegos.
La Biblioteca Municipal de Providencia designó un espacio exclusivo para albergar este material, con una placa que honra su memoria: «Colección Ludoteca Eduardo Orchard».
La colección ya está disponible para ser jugada de lunes a sábado desde las 9 hasta las 18 horas en Avenida Providencia 1590 (metro Manuel Montt).


