Diego Golombek expondrá en el Festival Puerto de Ideas de Antofagasta
Experto en cómo el día y la noche afectan al cuerpo explica por qué es un error pensarque dormir más significa ser menosproductivo.
Golombek es profesor de la Universidad de San Andrés y en la Universidad Nacional de Quilmes dirige el laboratorio de cronobiología, la disciplina que estudia la relación entre el tiempo, entendido como día, noche, mañana, tarde, y los procesos biológicos del cuerpo humano.
¿Cómo es que el ser humano es propenso a creer en fenómenos sobrenaturales?
«La hipótesis es que tenemos una propensión natural a creer en lo sobrenatural. Esa creencia de alguna manera nos benefició. Si uno está en medio de la selva con mucho ruido, un temporal tremendo, rayos y lo que fuera, mejor pensar que es una señal de los dioses o del más allá y salir corriendo para contarlo. Porque si uno se queda, es muy probable que lo mate un rayo o una rama o un mamut. Esto, que está un poco exagerado, habla de una propensión a la creencia, que podría explicar también por qué en pleno siglo XXI de desarrollo científico tecnológico como nunca antes en la historia la mayoría de las personas en todo el mundo, más allá de la historia y de la geografía, se manifiestan creyentes en algo».
¿Qué puede ser eso sobrenatural?
«Puede ser un dios, una fuerza sobrenatural, algo que llamen energía. Esa propensión natural a la creencia se organiza socialmente, en forma de rituales, de instrucciones, de preceptos, y los llamamos religión. De alguna manera, la religión sería la organización social que todos tenemos en la cabeza que nos lleva a creer en lo sobrenatural».
¿Ahí está la predisposición, en nuestra cabeza?
«Somos un poco nuestro cerebro. Somos, de alguna manera, un cerebro con patas. Por supuesto, interactuando con otros cerebros, con otras áreas del cuerpo, pero la mayoría de lo que nos pasa tiene que ver con el cerebro. Nuestras decisiones, las emociones, la moral, lo sensorial, pasa por el cerebro. Esto no es simplemente una hipótesis».
¿O sea que hay evidencia?
«Sí, tenemos evidencia de que en personas con delirios místicos o que hacen un rezo sostenido, un baile ritual, se activan determinadas zonas del cerebro. El experimento correspondiente es ¿qué pasa si estimulamos esas áreas del cerebro? Hay algunos, polémicos, no del todo replicados, pero experimentos al fin, en los cuales se estimulan estas áreas del cerebro y las personas manifiestan sentir algo más, una presencia sobrenatural, una sensación de comunión con la naturaleza».
Hablando de sueño, ¿cómo dormir lo necesario, si hay personajes famosos que dicen que hacerlo prácticamente es una pérdida de tiempo?
«El sueño tiene mala prensa, efectivamente. Quienes duermen mucho o lo suficiente son vagos. Hay varios héroes que se manifiestan en contra del sueño, empezando por el gran ladrón de tiempo de la historia, que es un tal Thomas Edison».
¿Él era contrario al sueño?
«Él manifestó explícitamente que inventó la luz eléctrica para luchar contra la tiranía del sueño, para robarle horas al sueño y tener más productividad. Hoy sabemos que es exactamente lo contrario. Lo que nos asegura la productividad, un buen estado de ánimo, estar sanos, es dormir lo suficiente y con la calidad adecuada».
«No te duermas en los laureles», «te madrugaron».
«Sí. Estamos empujados hacia la vigilia. A Reed Hastings, el presidente de Netflix, le preguntaron una vez quién era su principal competidor, pensando que iba a decir otras plataformas, Amazon, Star, lo que fuera. El tipo dijo que su principal competidor es el sueño. Y es cierto. Cuando termina el capítulo de una serie, automáticamente comienza uno nuevo, eso prende nuestro sistema de recompensa y resulta bastante difícil decir no, quiero parar».
¿Cómo debe ser una siesta?
«La más recomendada, que en inglés se llama «power nap», siesta poderosa, es de 25 o 30 minutos de duración. Una siesta más larga puede hacer que nos despertemos aún más cansados o malhumorados. Acá hay una pequeña receta, que en inglés se ha dado en llamar «nappuccino», una combinación de capuchino y siesta».
Pero el café nos mantiene despiertos.
«La cafeína despierta, pero tarda en hacerlo aproximadamente 20 a 30 minutos. Entonces la receta es buscar un lugar adecuado, silencioso, templado, oscuro, tomar un café y poner la alarma para dentro de media hora. Se va a despertar con dos beneficios. Primero, haber dormido una siesta corta. Segundo, la cafeína empieza a actuar, lo cual nos despierta más y nos permite seguir de largo lo que nos queda del día».
A las 19 horas del viernes, en las Ruinas de Huanchaca, de Antofagasta, Diego Golombek ofrecerá la charla «Los profundos misterios del sueño», en la inauguración del Festival de Ciencia Puerto de Ideas. La información del encuentro está en https://puertodeideas.cl/


