El ministro hizo un viaje relámpago para asistir a la premiación, donde participaba Dawson. Isla 10
Aunque el filme basado en su libro no ganó, pudo ver en vivo a Penélope Cruz y visitar la casa del galán chileno en España.
Ahí, al lado de Benjamín Vicuña y Pampita, cerquita, a pasos, de Penélope Cruz y Javier Bardem, un señor y su esposa miran deslumbrados, maravillados con la belleza de un recinto de cristal, con el glamour, con la pompa de la entrega de los Goya, el galardón con que los españoles premian el cine en nuestro idioma. Ese señor es Sergio Bitar, el ministro de Obras Públicas de la patria. ¿Qué diantres hace Bitar en medio de tanto boato? Él lo explica.
«Pensé así: ¿Cuándo en mi vida voy a tener la ocasión de que un libro mío dé lugar a una película y ésta se presente internacionalmente? Nunca más. No me iba a perder la oportunidad», contesta el mismo Bitar, que como no se va a tomar vacaciones, se fue el viernes y volvió antes de ayer. Un viaje relámpago que lo dejó satisfecho, pese a que «Dawson. Isla 10», no ganó en su categoría.
– ¿No quedó picado?
– Es que «El secreto de tus ojos», la película que finalmente ganó, tenía todas las de ganar. Me di cuenta porque era la única que estaba inscrita en dos categorías: mejor película iberoamericana y mejor película. Eso me llamó la atención y pens黿no será que está en las dos para darle uno de los premios y liberar así el otro?». No sé si eso es habitual. Pero es una muy buena película.
– ¿Fue con Benjamín Vicuña a la ceremonia?
– Sí, y me alegró verlo en España jugando un rol importante junto a Carolina Ardohain, su esposa, que es muy valorada allá, es una excelente modelo y muy linda además. Cuando ellos llegaron a la gala entraron con los actores principales y los mostraron un buen rato.
– ¿Y usted se ponía detrás para salir en la foto?
– Nooo, para mí esto es una satisfacción personal. Nunca había estado en una gala como ésta, que se parece al Oscar. Ver a Almodóvar directamente, presentando la mejor película, ver a Penélope Cruz. Ver a Javier Bardem, a quien he visto en tantas películas.
– ¿Aprovechó de echar una miradita o estaba muy marcado por su señora?
– No, si ya mi mujer tiene más aceptación y me deja más margen. De las actrices, creo que Penélope Cruz era una de las más atractivas. En todo caso es más impactante cuando ves los Oscar.
– Aun así es glamoroso.
– Es muy lindo el palacio, que se llama Palacio Municipal de Congresos, una estructura de cristal muy bonita. Es una sala muy linda, luego entras a un teatro donde había unas mil 500 personas. Todo muy arreglado.
– ¿Cómo es su relación con Vicuña?
– Mira, nos llevamos súper bien. Hay mucho respeto y afecto. Lo encuentro sensible, inteligente y es un gran actor. El sábado pasamos por su casa para saber dónde estaban viviendo. Estaban sus dos hijos, una niña y un niño, muy lindos. También conversamos con Carolina y salimos a caminar por el paseo La Castellana en la noche.
– ¿A Pampita usted le dice Carolina?
– Claro. Bueno, Pampita. No, no Carolina.
La Nana y Dawson
Sobre la polémica que generó el que fuera «Dawson. Isla 10» la película chilena que postuló a los Oscar, Bitar es claro. «Me pareció insólito que un director de una película llame a otro para pedirle que renuncie a ser el elegido para ir al Oscar, porque eso lo decide el Consejo Cinematográfico. Lo que he observado es que ha habido una disputa inútil que aprovechó alguna gente para dispararle a ‘Dawson'. Creo que ‘La nana' es una buena película y Catalina Saavedra lo hace estupendo. Ojalá se ganara más premios. Estas pequeñas envidias nos achican».
Divertida tesis de actriz peninsular
¿Sabe cómo se dice Patagonia en español?
– Cuando vio la película, ¿tuvo recuerdos de ese momento duro de su vida?
– Lo que de verdad nos sorprendió a todos fue la fotografía, porque es espectacular y la película fue filmada el mismo mes que estuvimos nosotros allá. Eso te toca el corazón muy fuerte.
– No debe ser fácil filmar ahí.
– Es una región dura. Una española me decía que había estado en esa zona y que entre sus amigos a la Patagonia le decían «la puta agonía». No sé si será para tanto.
– ¿Cuál es la gracia del filme?
– Que los actores se tomaron muy en serio esto y sabían que estaban haciendo algo histórico. En la película no hay rencor, sólo se relatan hechos con un toque de ficción. Hay una escena en la que salgo corriendo. Eso era imposible. Si salías de la zona de los alambres de púa, te pegaban un balazo.


