Piloto chileno de 10 años se comió una hamburguesa luego de su gran logro: Tenía mucha hambre
Se ubicó segundo en la categoría Micro Max, para niños de entre 8 y 11 años, en el Mundial de Rotax que se disputó en Bahréin.
Risueño, y con la inocencia propia de sus 10 años cumplidos en septiembre, Bruno Miranda cuenta cómo vivió su gran actuación en el Mundial de Rotax, que se disputó en Bahréin, donde se ubicó segundo en la categoría Micro Max, que es para niños de entre 8 y 11 años.
«Tenía mucha hambre», cuenta algunas horas después mientras devora una hamburguesa con papas fritas, que su padre, Luis, le compró en un local de la cadena Fuddruckers ubicado cerca al circuito de Sakhir, al sur del pequeño reino del Golfo Pérsico, que es famoso por albergar una fecha de la Fórmula 1.
El brillante resultado del chileno, en los 26 años que se celebran estos campeonatos del fabricante de motores austríacos, Rotax, no fue sencillo: en principio, terminó cuarto entre 36 participantes llegados de diversos países. Y su definición fue dramática.
«Sabíamos que sí o sí iba a entrar al podio pese a haber terminado cuarto, porque la niña que llegó tercera hizo algo en la pista, y la iban a penalizar; lo que no nos esperábamos era el segundo lugar. Más que faltas técnicas, son faltas deportivas. Y los jueces al final revisan toda la carrera y van viendo uno a uno a los pilotos, se tomaron dos horas para ello. Y hubo diez penalizados. Creo que solo eran dos niñas entre los 36 pilotos», dice Luis, su orgulloso padre.
Bruno, ¿cómo está ahora que subió al podio?
«Estoy muy feliz. Celebré mucho porque logramos lo que queríamos, y nos despedimos así de la categoría Micro Max, ya que pasaré a la Mini ahora. Y estoy confiado en que puedo seguir ganando ahí también».
¿Su papá le prometió algo si lograba una buena actuación?
«Sí, me había prometido que si entraba al podio podía ir al hotel a jugar pimpón con una persona del equipo, y ahora no lo quiere cumplir. No sé por qué no quiere».
¿Cuándo vuelve a Chile?
«El martes, no sé la hora, pero voy a ir al colegio el miércoles, jueves y viernes a despedirme de mis compañeros. Ya cerré el año».
¿Empezará sus vacaciones, entonces?
«No, el sábado próximo ya tengo una carrera: la primera fecha del campeonato de verano de Rotax en Chile».
El primer lugar de su categoría fue para el emiratí Benjamin Karajkovic, mientras que el colombiano Dominic Vera completó el podio.
¿Qué viene ahora para su hijo, Luis?
«En 2026 podríamos seguir compitiendo en esta categoría, pero también hay un tema de peso, que si quedamos pasados se nos hace más difícil competir. Podríamos ganar en Chile, pero llegando el próximo año al Mundial tendríamos mucho peso extra y eso nos juega en contra. Así que pasaremos ahora a la categoría Mini, que es para niños de 10 a 12 años. No cambia nada del vehículo, es el mismo motor, pero cambian la potencia y velocidad».
¿Seguirá compitiendo a nivel internacional?
«Por lo pronto, lo que podemos costear será una temporada en Argentina, el año completo del Campeonato Iame de allá, en la categoría Mini. Y si aparece algo en estos meses para subir el presupuesto, podría ir a correr a Europa».
¿Puede explicar un poco el tema de los motores en el mundo del karting?
«El karting está dividido en campeonatos monomotor. Y los más conocidos son Rotax, Iame y Vortex; y después hay campeonatos mundiales de motorización libre y ahí van los equipos con sus motores, todos bajo un mismo reglamento. El problema es que para niños pequeños no existen esos campeonatos mundiales y, por lo tanto, lo más importante son estos campeonatos monomotor, que llevan el nombre del fabricante. Por ejemplo, en este evento hubo 400 pilotos de 70 países en todas sus categorías».
Bruno puede seguir tomando parte en el programa Champions of the Future, que avala la FIA (Federación Internacional del Automóvil). Esta temporada disputó tres de las seis fechas que tuvo su calendario, pero la inversión es enorme. Además, fue invitado a correr en el campeonato italiano, que es el de más alto nivel mundial, pero otra vez el tema económico lo frena.


