Enero cerró con un crecimiento de 11%, algo que no se veía hace más de dos años
El promedio de precios publicados de autos con cinco años de antigüedad bajó de $13.304.096 en enero de 2023 a $11.991.530 en 2024.

Después de dos años y cinco meses, las ventas de autos usados por fin crecieron y todos los segmentos de vehículos ?pasajeros, SUV, camionetas y comerciales- arrojaron cifras azules en enero de 2024. Datos como estos no se veían desde agosto de 2021.
Así lo indicaron las cifras del informe del Mercado Automotor Nacional de enero de 2024, de la Cámara de Comercio Automotriz de Chile (Cavem), que da cuenta que el primer mes del año se vendieron 90.850 unidades en la categoría usados, 11% más que igual mes de 2023.
El segmento que más creció fue el de vehículos comerciales, con 6.988 vehículos, 54,7% más que enero del año pasado, seguido de los SUV, con 25.965 unidades (un incremento de 16,6%) y las camionetas con 15.977. Los autos de pasajeros crecieron 3,6%, con la venta de 38.784 unidades.
En cuanto a transferencias, se hicieron 87.714 en enero de 2024 versus las 79.022 que se ejecutaron en enero de 2023. Este año, se realizaron 3,5 transferencias por cada auto nuevo vendido, mientras que en 2023, se registraron 2,5 trámites, lejos de los 5,6 que se realizaron en enero de 2021, uno de los años récord de venta y transferencias de usados.
Martín Bresciani, presidente de Cavem, explica que las cifras sorprendieron porque las ventas de autos nuevos cayeron en enero 9,1% y se esperaba algo similar para los usados.
«En general los usados han tenido protagonismo porque lamentablemente el tipo de cambio ha estado muy alto, en torno a $980, y la tasa de interés también, lo que ha alejado a las familias de endeudarse con autos nuevos», señala.
La base de comparación es algo inusual por las ventas históricas de 2021 y 2022, cuando en pandemia no había stock de autos nuevos y la gente disponía de más liquidez por el retiro de fondos previsionales.
«Históricamente, el comportamiento en Chile es de una venta de 1.000.000 de unidades de usados al año. Los que se vendieron en enero están en línea con un año normal. Lo que pasa es que está comparada con enero de 2023», agrega.
Rubén Méndez, gerente de Marketing del centro automotor Movicenter, dice que las mayores ventas e interés de las personas se sienten con fuerza.
«Vendíamos en promedio 550 automóviles usados mensuales y en enero de este año se llegó a las 700 unidades. Fue muy fuerte el repunte», observa.
Los vehículos nuevos están más caros, añade, por el alza del dólar y porque vienen mejor equipados.
¿Qué pasó?
Para los analistas, el mayor dinamismo se debe a que los precios de los automóviles usados han ido a la baja.
Caroline Klee, gerente de Marketing Latam del portal Chileautos.cl, explica que luego de una menor demanda, el sector ha reaccionado con una baja en los precios.
«Una de las principales causas de la recuperación es que las personas prefieren autos usados porque tienen precios más bajos. Ante la contracción de la economía, el precio es un factor relevante para la decisión de compra», detalla.
En enero de 2023, los autos publicados en la plataforma con máximo de cinco años de antigüedad tenían un precio promedio de $13.304.096; este año bajó a $11.991.530.
«Es una disminución de $1.312.566, es harto. Y la baja ha sido mayor en los autos chicos, tipo hatchback, que han caído 3,8%. Se bajó el precio promedio y el límite sicológico de los $12.000.000 porque hubo menos decisión de compra y los precios se ajustaron para poder vender. Es uno de los factores más relevantes», señala.
Méndez dice que las automotoras, en tanto, han bajado hasta en 20% los precios de los automóviles, un descuento importante que inciden en la decisión de compra.
Destaca que los modelos de autos más vendidos en enero en las automotoras de Movicenter fueron el Chery Tiggo, el Suzuki Swift y el Chevrolet Sail y Toyota Rav4.
¿Seguirán las cifras azules? Los analistas consideran que sí.
«Pese a que es un mes más flojo, febrero ha estado bien activo», dice Méndez.
Klee agrega que la percepción de la economía está mejor, lo que propicia el consumo bienes de mayor valor.
«Puede que los precios sigan bajando, pero será en una menor proporción porque ya estamos a un nivel bajo», plantea.
Bresciani es más cauteloso: «Este año no tenemos un optimismo muy desatado, el año todavía no despega».


