Fue recibida con algunas pifias en el Movistar Arena y terminó con aplausos y el público coreando su nombre
Tuvo lágrimas desde antes que se presentó hasta que fue eliminada: Me emociona que vean que detrás de cualquier situación en la vida, hay una persona que tiene un corazón.
Desde antes que comenzará la transmisión en vivo de la final de «Fiebre de baile», el público en el Movistar Arena fue reactivo a todo: a cada rostro, influencer y exparticipante del estelar de danza de CHV que aparecía en la cancha del recinto donde se desplegó un estudio casi igualito al que se vio en el canal en los cuatro meses de esta primera temporada.
El público también fue estridente cada vez que nombraban a los seis finalistas, y en el caso de Faloon Larraguibel y Camila Andrade, fue con aplausos y abucheos. Varios minutos después, cuando Andrade estaba a segundos de presentarse, tiritaba y lloraba, sin embargo igual bailó, y apenas terminó el llanto volvió, y los presentes la aplaudieron y corearon su nombre.
Cuando ella hablaba con Diana Bolocco, la animadora, siguió emocionada y admitió que esta noche no la acompañaban sus familiares. Tampoco «el rucio», su nueva pareja, quien la prensa asegura es el empresario Jorge Yunge: «Le dije que no viniera. Lo está viendo desde su casa y acompañando también», reconoció en el programa.
Durante y tras la evaluación del jurado, inclusive en comerciales, las lágrimas de Camila no pararon. Luego, el jurado decidió que era una de las eliminadas antes de la ronda final de performances.
¿Por qué tanta emoción, Camila?
«Es que siento que se cierra un capítulo de mi vida y se abre otro maravilloso. Y no podría haber tenido un broche mejor que lo que pasó hoy en el Arena».
¿Cuáles cree que son las razones de sus lágrimas?
«Las razones son dos. Una es el trabajo de meses, de todos los días, de que sí se puede competir teniendo fibromialgia, que sí se puede salir adelante. La vida me sigue sorprendiendo con momentos como este que me llena el corazón… Yo creo que me emociona el público, el cariño, el que corearan mi nombre, que me apoyaran y que vieran que finalmente, detrás de cualquier situación en la vida, hay una persona que tiene un corazón y que está dispuesta siempre a renacer y ser una mejor persona. Así lo sentí».
¿No tenía miedo de enfrentarse a un público así de reactivo?
«Yo te diría que siempre he sido muy valiente, muy corajuda. Lo hice en (el reality) Gran hermano, lo hago ahora y lo voy a seguir haciendo toda mi vida. De esto uno vive, de la emoción. Yo soy bien controlada pero ahora me permití vivirla, necesitaba drenarla y lo hice con 10.000 personas. Fue hermoso».
Su familia no está acá.
«Están fuera de Chile, pero están súper conectados. Igual me siento acompañada en el alma».
¿Y Jorge?
«Mmmmmm. Jajajá, nada qué decir».


