Es una de las participantes de ¿Ganar o servir?
Ya ha discutido con Pangal Andrade y Mariela Sotomayor. Su hija quedó con su mamá, con quien también estaba peleada.
Según ella, «hace rato soy una Camila diferente que claramente ha evolucionado. Estoy ciento por ciento dedicada a la maternidad. He dejado de lado todos los trabajos por mi hija (Isabella, de 10), pero lo he hecho tan bien que por eso me atreví a entrar, porque ella está muy segura de la mamá que tiene y del amor que le doy. Tenemos mucha complicidad y confianza en hablar las cosas». «Esta propuesta una oportunidad de seguir cumpliendo sueños con mi hija», asegura.
¿Con quién quedó Isabella?
«A la única que le conté de mi ingreso al reality fue a mi mamá. Siempre trato de no criticarla por sus acciones, pero en el round de la otra vez me sentí dolida (Camila denunció por agresión a su hermano en la PDI), porque creí que me podía defender más. Pero después pensé que debe haber sido muy difícil para ella tomar una posición, así que la empecé a buscar de nuevo. Igual no le dejo nunca a la Isa, porque yo ya no salgo en las noches. Esta fue una buena oportunidad para que pasen más tiempo juntas y están felices, regaloneándose al máximo. Ambas saben que me voy a ir a viajar hasta los 40 años, así que tienen que aprovechar».
Aunque dice que «la misma maternidad me ha ayudado a tener más paciencia, a no responder, ser menos peleadora», desde que empezaron las grabaciones del programa ya se ha enfrentado a Pangal Andrade, a quien trató de «falso». Además, esta semana se mostró la discusión que tuvo con Mariela Sotomayor, a la que dejó llorando. Todo por haberle enrostrado su rol como periodista de farándula en «Primer plano».
¿Entró a la defensiva, Camila?
«No entré a la defensiva. Al contrario, dije ya, no voy a pelear en este reality . Y, pucha, una es guerrera, entonces no puedo. Ponte tú, con Mariela, ahora confirmo que quizás yo tenía un resentimiento hacia la farándula. Fueron muy duros conmigo. Ahora me da lo mismo, que hablen lo que quieran».
¿Se perfila como villana?
«Siento que el grupo piensa que yo soy la villana, pero soy la antihéroe. Andar peleando no me hace villana. Yo discuto cuando hay que discutir».
¿Le preocupa generar anticuerpos en la audiencia?
«A mí me importa que me apoye mi gente. Sólo me interesan las opiniones de las cabras del club Carrera (donde juega básquetbol), de mis amigas de la vida y le dije a mi abuela que me viera. Ellas saben que soy arrebatada y peleadora».


