Accidente armó taco de 5 kilómetros
El gálibo permitido es de 4,30 metros y el camión tenía 4,60 metros, explican desde la Sociedad Concesionaria Ruta 68.
Un camión de grandes dimensiones hizo que marzo se les apareciera con mayúscula, negrita y signo de exclamación a cientos de conductores que se trasladaban hacia la Región Metropolitana por la Ruta 68 años a primera hora de este lunes.
Lo que debía ser un viaje medianamente tranquilo a la capital se transformó en un taco infernal luego de que un camión quedara atascado en el túnel Lo Prado cerca de las 7.20 AM.
El camión superaba la altura máxima permitida en esa zona, pero igualmente alcanzó a avanzar cerca de 800 metros por el interior del túnel, hasta que finalmente se detuvo.
«El gálibo permitido es de 4,30 metros y el camión tenía 4,60 metros», explican desde la Sociedad Concesionaria Ruta 68.
Para alertar a los conductores de esa restricción, la concesionaria lo hace de dos maneras: hay una «señal vertical con información de máximo de altura en un panel de mensajería variable en el kilómetro 33 y hay un gálibo de control de altura en el kilómetro 25,55».
El gálibo de la Ruta 68 en ese sector es una especie de arco que cruza las tres pistas y que tiene varias cadenas colgando. En la parte baja de ellas hay tres latones en posición horizontal.
Cuando la parte alta del camión tocó los latones, sin duda que se generó un ruido, pero nada de eso alertó al conductor, quien llevaba una máquina de grandes dimensiones en su carga.
La maniobra
Con el camión detenido dentro del túnel, se empezó a generar un gran taco. Los autos siguieron circulando por el costado izquierdo del camión, pero en un momento hubo que cortar el tránsito de ambas pistas.
Personal de la concesionaria le sacó el aire a todos los neumáticos para disminuir la altura del camión y ahí, junto a Carabineros, y el propio conductor, se retiró el vehículo marcha atrás.
El teniente Francisco Campos, jefe de la Tenencia Carreteras Curacaví, explica que durante toda esa maniobra siguieron circulando los vehículos, pero en la parte final hubo que cortar el tránsito. «Una vez fuera del túnel, había que dejar el camión estacionado en la berma que está al costado izquierdo, por lo que tenía que cruzar ambas pistas».
El teniente explica que eso fue bastante rápido y que cerca de las 8 el camión ya estaba fuera del túnel, pero ahí hubo que revisar su estado.
«Se había desprendido parte del hormigón en la parte superior y se estableció que con las vibraciones al interior del túnel se podrían soltar más pedacitos, lo que era riesgoso, así que ahí se inició un trabajo para reparar el techo», describe.
Inicialmente la concesionaria haría el arreglo definitivo que necesita el techo durante la jornada, dejando sólo una pista para el tránsito, pero con el paso de las horas desde la gerencia de operaciones de la ruta estimaron que no era lo más conveniente porque empezaría a aumentar el tráfico nuevamente con la hora punta de la tarde.
«Finalmente cerca de las 16.20 horas se sacaron todos los conos y quedaron ambas pistas habilitadas. El arreglo definitivo se planificó para la noche».
Teniente, ¿qué dijo el conductor?
«Que no se había percatado».
Desde la empresa informaron que el taco, en su mayor extensión, alcanzó 5 kilómetros.


