La nave de la Armada transportará a 25 personas a jugar partido de la Copa Chile
Lo que más afectará a los jugadores puede ser el mareo, explicó el capitán de fragata Cyril Jackson.
El martes 23 de abril, 18 jugadores y 7 miembros del cuerpo técnico de Wanderers zarparán a las 20 horas desde el molo de abrigo de Valparaíso en el Aquiles, buque de la Armada, con dirección a la isla de Juan Fernández para jugar el sábado un partido contra una selección local en el marco de la Copa Chile.
Se estima que la travesía durará 34 horas, en un recorrido de 360 millas (700km), a una velocidad de 11 nudos (20 km por hora). De esa forma, el próximo jueves estaría llegando a puerto el Aquiles, nave de 100 metros de eslora (largo), 17 metros de manga (ancho) y 4.700 toneladas de peso.
Su comandante, el capitán de fragata Cyril Jackson (43), este jueves a la cuadra de Con Con, cinco millas mar adentro, explicó que junto con el traslado de los futbolistas se hará un operativo médico en la isla, con el apoyo de la fundación Acrux.
¿Dónde van a dormir los wanderinos?
«En el buque hay camarotes de cuatro personas, con literas de una plaza. En la cubierta de vuelo harán actividad física y tenemos dos gimnasios, pequeños obviamente, donde podrán mantener su acondicionamiento físico, dentro de lo que se pueda».
¿Hay mucho ruido en el barco?
«Si, tiene algunos ruidos, pero en los horarios nocturnos son similares a los de un tren o avión, aunque un poquito más, pero igual se puede descansar».
¿Se puede dormir, entonces?
«Se puede. Los motores generan un poquito de ruido, pero muy poco, es casi imperceptible. Lo que más afectará a los jugadores puede ser el mareo, dependiendo de cómo estén las condiciones del mar».
¿Es muy picado el mar en esa zona?
«Sí, se mueve un poquito. El viento sur genera olas y como se está directamente al oeste de Valparaíso uno va navegando como atravesado, pero vamos haciendo maniobras para que no se mueva tanto».
¿Cómo será la alimentación para los futbolistas?
«Tienen que adecuarse al buque, pero la gerencia de Wanderers trae algunas cosas, como bebidas isotónicas, agua, cosas así, pero el buque tiene de todo. De todas formas habrá un rancho saludable. Hay arroz con carne, fideos con pollo, el jueves está la clásica empanada de los marinos, con cazuela y mote con huesillos. Se trata del mismo menú de todos los pasajeros».
Rodrigo Feldstedt, gerente general de Wanderers, informó que siete jugadores, más el director técnico viajarán en avión. «No se fueron todos en avión porque el costo era muy alto, un millón de pesos», dijo.
¿Es muy complicado tener que viajar en barco?
«Si uno va a pasear no hay problemas, pero uno va a competir. Se verán muchas cosas. Primero, el movimiento que genera mareos, que pueden causar deshidratación. El ruido de los motores no te deja descansar bien. Hay gente que no está acostumbrada a dormir con movimiento».


