Un mes y medio estuvo internada por una grave neumonía y un derrame pleural
Yo tuve una especie de viaje en el cual decido volver. Ahí vi una imagen, de mis hijas, y vuelvo. Ahí desperté y me saqué los tubos y quedó la embarrada, imagínate, me podía morir de nuevo, recuerda la panelista de Sígueme (TV+).
Tras 40 días internada en la UCI, dos intubaciones, una neumonía bacteriana severa y un posterior derrame pleural que casi la hacen exhalar el último suspiro, Carla Ballero (46) está de regreso, y no solo a la vida, sino también a la televisión. La panelista de «Sígueme» (TV+), volvió al espacio este lunes con nuevas energías luego de un proceso de recuperación que incluyó volver a caminar y subir desde los 44 kilos que pesaba en clínica. «Cuando salí del programa, cuando me empecé a sentir mal, estaba pesando 47, no me había dado cuenta. Ya estaba muy baja de peso.
Hoy estoy ya en 51, pero imagínate la pega que tuve que hacer», dice al recordar lo debilitada que quedó tras la hospitalización. Aun con mascarilla, abrigo y restricciones, Ballero se muestra agradecida, fortalecida y lista para volver a las pantallas, en lo que ella misma describe como una segunda oportunidad.
«Estoy como rara, como si fuera mi primera vez. No pasó tanto tiempo, pero pasaron muchas cosas. El siquiatra igual me lo dijo, que estar al borde de muerte te cambia, no lo puedo evitar», recalca, agregando que «estoy feliz de volver, pero con esa ansiedad que me recuerda a cuando hacia teatro e iba a estrenar una obra».
El recibimiento de sus compañeros estuvo cargado al amor, donde Julia Vial destacó la fortuna y la suerte de tenerla de vuelta tras una milagrosa recuperación. «Nunca pensé que el canal se iba a comportar de la manera en que se comportó, porque fueron súper cariñosos, llamaban todo el tiempo para saber cómo estaba. Y esperándome, esas cosas son raras. Podrían haber puesto a otra persona. Michael (Roldán) me llamaba todos los días, todos llamaban todos los días a Raúl (su exesposo), tenían contacto directo de todo lo que me pasaba, de cada avance que tenía y estuvieron ahí todo el tiempo. Somos súper amigos y de verdad valoré mucho y me di cuenta lo mucho que me quieren. Fue super bien manejado todo y lo único que puedo hacer es agradecerles», destaca.
Roldán, su compañero en «Sígueme», fue el encargado de armar el grupo de Whatsapp donde iban informando sobre el estado de salud de su amiga y compañera. «Yo supe cuando se internó, de hecho, antes de que la entubaran, tengo un audio muy largo de ella, muy triste, donde la Carlita termina ese audio diciéndome, amigo, yo voy a salir de esta. Y después pasó ya todo lo que ya es de público conocimiento. Y desde ahí yo me conseguí el número de Raúl, el papá de los hijos de la Carla, y con él mantuve todo el contacto para saber cómo estaba», comenta el periodista.
¿Qué es lo que más recuerda de sus 40 días internada, Carla?
«Tengo la sensación de que viví la muerte. Estaba viva, pero estaba muerta. Fue muy fuerte lo que viví, porque no lograban dormirme cuando me intubaron, entonces yo estaba sintiendo todo lo que estaba pasando. Cómo me abrían. Si yo me hubiese dormido, quizás no te estaría contando esta historia. Fue muy angustiante, insoportable. Escuchando lo que hablaban los médicos y el equipo de la UCI, un momento bien complejo. Ya cuando lo logran, yo tuve una especie de viaje en el cual decido volver. Ahí vi una imagen, de mis hijas, y vuelvo. Ahí desperté y me saqué los tubos y quedó la embarrada, imagínate, me podía morir de nuevo. Rompí las cosas, necesitaba agua, fue super loco lo que pasó. Pero volví y me recuperé con fuerza y todo».
¿Se siente distinta hoy?
«Me estoy relacionando de una manera diferente con todo el mundo y me cuesta mucho recibir tanto cariño. Me es más fácil navegar en otros terrenos, más complejos, no de tanto amor. No siento ni rabia, ni rencor, todas esas cosas que tenía con situaciones pasadas, no las siento ahora. Estoy en una relación con mis hijos bacán, bien presente, tengo muchas conversaciones con mis hijas, sobre todo, entonces una cercanía grande con mis afectos. No sé cómo voy a opinar ahora tampoco (En Sígueme). No sé, no lo he pensado. Digamos que será algo natural, pero no tengo idea.
Obviamente no voy a ser altanera, o quizás, no sé».


