La abogada realizó actividad en ¿Volverías con tu ex? 2 que provocó fuertes roces
Él se ofuscó y le levantó la voz cuando le consultó a Ludmila Ksenofontova, su ex, ¿por qué tan rápido tuviste una nueva pareja?.
Saludaron con entusiasmo a Carmen GLORIA Arroyo cuando entró a la casa donde se graba ‘¿Volverías con tu ex? 2' en la selva peruana, como se ve en el segundo capítulo del nuevo reality de Mega que se emitiría este martes. La conductora de ‘Carmen GLORIA, fuerte y claro' visitó las instalaciones para realizar una actividad con las 10 ex parejas en el encierro, simular un juicio y ella como La Jueza, con testimonios y evidencias, determinar quién de los dos fue el culpable del quiebre. Varios quedaron enojados con su presencia.
Álvaro Ballero y Ludmila Ksenofontova fueron los primeros en llegar al estrado ficticio. ‘Álvaro se dedicó a trabajar y me sentí muy sola por muchos años. Los fines de semana igual. Él tomó terapia y se dio cuenta que yo también tuve responsabilidad, pero yo creo que menos', dijo tímida la patinadora rusa en el capítulo, que al igual que todo el contenido, está también en la plataforma Mega Go.
‘Yo creo que no estoy hecho para ser pareja, nunca. Yo soy una persona para estar sola', y ahí Arroyo le sugirió ‘¿No es un poco victimizarse lo que estás haciendo? Si no estás preparado para estar en pareja, ¿qué haces aquí?'. ‘Soy cero víctima, fui víctima al comienzo (del quiebre). Acá es un trabajo, una oportunidad, tengo cuatro hijos que alimentar', contestó él.
Momentos más tarde, La Jueza lo confronto con: ‘Al poco tiempo, sorprendieron ambos con nuevas relaciones (él con María José Reyes y Ludmila con Pablo Mella), sobre todo la tuya fue bien exabrupta. La conociste y al poco tiempo, según tus propias declaraciones, la presentaste en tu familia y a las semanas llegaste con ella a la Gala de Viña'. En este punto ya Ballero estaba evidentemente molesto: ‘Soy intenso y siempre he sido igual, al que le guste bien y al que no, mala suerte porque eso es lo único que no voy a cambiar en mi vida'.
El punto que colmó la paciencia de Álvaro fue cuando Arroyo le consultó a Ludmila ‘¿por qué tan rápido tuviste una nueva pareja? ¿ Qué encontraste ahí que no tenías?'. La rusa quedó sin palabras, y ahí Ballero decidió romper la dinámica y comenzó a pedir a la producción: ‘Que alguien me traiga el vaper, por favor'. Carmen GLORIA lo miró y quiso saber más, y la respuesta fue él fue inmediata: ‘Esto es muy incómodo e innecesario. Somos una pareja de 17 años de matrimonio con cuatro hijos. Sorry, pero no pololeamos tres meses. Creo que hay un respeto por la relación'.
‘¿Te parece incómodo hablarlo aquí y no en Instagram o en un programa de televisión?', siguió la abogada. Ahí ya Ballero subió la voz, y la jurista comenzó a golpear su martillo en su podio: ‘A ver, en mi Instagram hablo lo que yo quiera porque es mi espacio de seguridad. Cada vez que digo algo que te molesta vas a golpear la mesa, me parece una ridiculez'. ‘Uno es esclavo de sus palabras y dueño de su silencio ( … ) Estás levantando tu tono de voz otra vez, te repito: yo te puedo preguntar lo que quiera y tú hablar indecorosamente encima mío ( … ) Lamentablemente, Ludmila, no te dejaron responder. El único responsable del quiebre de esta relación, eres tú (Álvaro)', espetó La Jueza en la discusión.
Tras la actividad, Carmen GLORIA Arroyo comenta que los participantes pensaron ‘que yo venía a jugar y no en mi rol de jueza, y así lo demostré. Lamentablemente, Álvaro fue el primero y vio que esto era implacable, y no le gustó, le incomodó. Ahí los participantes comenzaron a retroceder, a no hablar, a cerrarse, a reaccionar desde el impulso y no desde la lógica y la reflexión. Eso produjo la frustración pues había cosas que no querían enfrentar, que a mí me parecen fundamentales si estás en un programa que busca que tengas una oportunidad con tu ex pareja'.
La abogada también tuvo roces en la actividad con Claudio Rojas, su colega en el rubro, a quien calificó de machista, y con Nicolás Solabarrieta. ‘Las relaciones son de a dos, y cuando no tienes la capacidad de conversar sobre un tema, les sugiero que tomen distancia, se calmen y después actúen. Nada bueno sale desde el impulso y esa noche hubo demasiado impulso, intolerancia y mucha sordera', cerró Arroyo. .


