La periodista reveló que hace ocho años perdió la audición en su conducto derecho
No es cancelador de ruido, me permite no recibir tanto volumen, precisa, y que se ubica al frente del escenario para poder ecualizar bien. La banda de rock se presentó por casi tres horas en el Parque Estadio Nacional.
Casi tres horas, 171 minutos para ser exactos, duró el concierto que Guns n' Roses dio este martes en el Parque Estadio Nacional, recinto que acogió a la banda de rock para el show de su Because What You Want y What You Get Are Two Completely Different Things Tour, que los trajo por séptima vez a Chile, a tres años de la última visita. Un show impecable y que la periodista de TVN, Carolina Gutiérrez, ha sido una fanática imperdible de varias de las puestas de escena de Axl Rose, Slash y compañía en territorio nacional. Esta vez, ella se acompañó de su hijo Eugenio y detalla que usó un tapón en su oído derecho, pues, según reveló a la revista ‘Ya' hace un mes, Gutiérrez hace ocho años que perdió repentinamente la audición por ese lado debido a una hipoacusia súbita idiopática de la cual no sabe su origen.
A pesar de esta discapacidad, la periodista, muy asidua a los shows de música rock, se gozó a concho el espectáculo de Guns n' Roses, lo cual queda en evidencia apenas comienza a hablar tras el recitar y se disculpa: ‘Estoy un poco afónica, estuvo muy bueno el concierto, vine con mi hijo que es un tremendo apañador'. Añade: ‘Uso un tapón en el oído bueno, que no es cancelador de ruido, me permite no recibir tanto volumen. Y lo otro que hago es que me pongo un poco más atrás, y de frente al escenario (en cancha), que creo es la mejor ubicación para poder ecualizar bien lo poco que puedo ahora. Así escucho y veo bien. Antes intentaba quedar lo más adelante posible (en conciertos), ahora más atrás en la medida que pueda escuchar y ver bien. Llevo años con ese método'.
¿Le funciona bien ese método?
‘Sí. Cuando dejé de pensar en eso (la sordera parcial) todo se transformó en algo armónico. Antes pensaba mucho en el tratar de escuchar, concentrarme en eso. Y después dejé que las cosas ocurrieran, que el cerebro hiciera lo que tenía que hacer, y todo funciona mucho más natural. Y ya me estoy preparando para Oasis (19 de noviembre en Estadio Nacional), y creo que me voy a poner un poquito más adelante por la ocasión'.
Axl domado
En 2022, en su última visita a Chile, Guns n' Roses ya habían demostrado que los tiempos cambiaron. Los retrasos de horas al iniciar sus conciertos o las malas condiciones en las que se presentaba Axl Rose quedaron en el pasado. Este miércoles, nuevamente el vocalista, de ya 63 años, mostró su carisma en el escenario, levantó con ímpetu juvenil el pedestal de su micrófono al terminar ‘Live and let die', emuló sus ya clásicos agudos en ‘You could be mine' y tocó el piano para ‘November rain', dejando a los asistentes satisfechos, incluso, haciendo un cover de ‘Sabbath Bloody Sabbath' de Black Sabbath en homenaje al fallecido Ozzy Osbourne y pidiendo aplausos para él.
‘Es uno de los mejores shows de Guns n' Roses que he visto en el último tiempo. Aquí ocurrió algo muy bueno, la incorporación de Isaac Carpenter en la batería (este año), porque por fin encontraron un baterista realmente bueno, se pasó. Al igual que Richard Fortus en la guitarra que le dió mucho más poder al sonido de la banda. Usaron la pirotecnia justa: buenas pantallas, buenas visuales, buen sonido', describe Carolina Gutierrez, y repara en un punto.
‘La actitud de Axl estaba aún más cercana y amable que la última vez, aún más buena, más reposado, se acercaba a la gente, hacía pausas para presentar a los miembros de la banda con orgullo. Eso también le da una vibra mejor. Pero me pasa que Axl no se da cuenta que suena bien en los tonos más bajos, que hace un esfuerzo innecesario por llegar a los altos', sigue la periodista.
‘Si bien su público es más adulto, me pasó igual que la vez anterior, que vi muchos niños, entonces es una banda generacional por donde se la mire, que el papá le muestra a sus hijos la vibra de los conciertos en estadios, que no se compara a nada. Guns n' Roses, Bon Jovi, hicieron la pega, ya instauraron su legado, y cuando vienen da lo mismo si pasaron tres o dos años, pueden volver', cierra Gutiérrez.


